Atlético Tucumán le ganó el clásico norteño a Central Córdoba con un doblete de Leandro Díaz y amargó el debut de Sebastián Domínguez

El cruce entre la tierra del bombo legüero y el reino del sánguche de milanesa; entre el humo del horno de barro santiagueño y la frescura del limón tucumano. Separadas por apenas dos horas a lo largo de la Ruta 9, ambas provincias se reconocen en un mismo culto sagrado: la empanada de carne cortada a cuchillo, jugosa y ancestral. Toda esta subtrama de coincidencias y cercanías provocó que el duelo entre Central Córdoba y Atlético Tucumán reciba el mote del «clásico de la fecha», aunque ambos clubes no tengan una rivalidad tan antigua. Esta vez, la intensidad del «Jardín de la República» pisó más fuerte: el Decano impuso su ritmo y se llevó un triunfazo como visitante en el Estadio Madre de Ciudades por 2 a 0 con un doblete de Leandro Díaz en el debut de Sebastían Domínguez en el banco del Ferroviario.

Justo ahí, en el banco de suplentes, otro duelo aparte se jugaba: por un lado, la juventud y la búsqueda de tenencia de la pelota que proponía Domínguez; por el otro, la experiencia y una propuesta más conservadora de Julio César Falcioni al mando del equipo tucumano. Este choque de estilos se evidenció en el desarrollo del primer tiempo, donde se vio a ambos equipos con gran disciplina táctica, pero con pocas situaciones de gol.

A lo largo de la primera parte, Central Córdoba intentó adueñarse del desarrollo desde el control de la pelota. Con un mediocampo superpoblado y buscando asociaciones constantes por las bandas entre Marco Iacobellis y Diego Barrera, el conjunto de Sebastián Domínguez tuvo los mejores pasajes de tenencia —llegó a registrar más del 60% de la posesión en esa etapa inicial— y avisó con un cabezazo de Matías Vera y un zurdazo lejano de Lucas González. Sin embargo, Atlético no se desesperó: abroqueló sus líneas, mostró firmeza en el fondo y también tuvo la suya a través de un frentazo de Ramiro Ruiz Rodríguez que se fue apenas desviado.

Pero el libreto de la noche cambió en la segunda parte. Franco Nicola y Lautaro Godoy empezaron a adueñarse del mediocampo y el Decano ajustó las tuercas para empezar a imponer condiciones. Cuando el trámite amenazaba con estancarse en un partido chato y sobrepensado, apareció el toque de locura necesario a los 17 minutos del complemento.

Y vino cargado con el ADN de Falcioni: un pelotazo directo desde el fondo de uno de los centrales encontró la cabeza de Leandro Díaz, que peinó la pelota para la corrida de Ruiz Rodríguez. El extremo quedó mano a mano ante el achique del arquero Javier Vallejos, pero en vez de definir, devolvió la gentileza con un pase atrás para que el propio Loco Díaz, que venía acompañando la jugada por el centro del área, solo tuviera que empujarla al gol.

Con la ventaja en el marcador y la necesidad del Ferroviario de ir a buscar el empate, el partido se abrió definitivamente. Domínguez movió el banco intentando meter gente en ataque, pero el equipo santiagueño careció de claridad y profundidad para lastimar a una zaga tucumana implacable.

Y cuando el partido moría, a los 47 minutos del complemento, llegó la gran joya de la noche para bajar la persiana del clásico norteño. Frente a un Central Córdoba totalmente volcado al ataque y descompensado en el fondo, Atlético Tucumán volvió a apostar por la vía rápida: otro lanzamiento largo al Loco Díaz, que la dejó picar y sacó un latigazo furibundo de volea que se incrustó en el ángulo derecho de Vallejos. Golazo deslumbrante, doblete personal para el delantero y sentencia definitiva.

El 2 a 0 final dejó sensaciones encontradas en Santiago del Estero. Por un lado, la amargura del estreno para Sebastián Domínguez, que pagó caro la falta de contundencia y los desajustes del segundo tiempo en su debut. Por el otro, la sonrisa de par en par para el equipo de Falcioni, que no solo se adueñó del orgullo del choque regional, sino que se llevó tres puntos de oro a Tucumán para tomar aire y tomar distancia de la zona caliente en la lucha por la permanencia.

Central Córdoba (0): Javier Vallejos (5); Santiago Moyano (5), Alejandro Maciel (5), Facundo Mansilla (5), Fernando Martinez (6); Horacio Tijanovich (4), Matias Vera (5); Marco Iacobellis´(6), Lucas González (5), Diego Barrera ; y Lucas Varaldo. DT: Sebastián Domínguez.

Atlético Tucumán (2): Luis Ingolotti (5); Maximiliano Villa (6), Clever Ferreira (7), Luciano Vallejo (6), Ignacio Galván (5); Leonel Vega (6); Renzo Tesuri (6), Lautaro Godoy (7), Franco Nicola (7); Ramiro Ruiz Rodríguez (7); Leandro Diaz (8). DT: Julio César Falcioni.

Goles: ST, 17m Díaz; 45+1 Díaz.

Amonestados: ST, 7m Nicola; 44m Martínez.

Cambios: ST, 16m Cravero (5) por Tijanovich; 31m Naya (5) por Varaldo y Gómez (5) por Moyano; 36m Ortíz (5) por Nicola y Compagnucci (5) por Tesuri; 42m Rodríguez por Iacobellis; 45+3 Graniilo por Díaz, Brondo por Godoy y Fernández por Ruiz Rodríguez.

Calificación del partido: Regular

Árbitro: Andrés Merlos (6)

Estadio: Único Madre de Ciudades, Santiago del Estero.

La figura: Leandro Díaz (8)

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