Atlético Tucumán, épico semifinalista de la Copa Argentina: empató a los 92 y eliminó por penales al campeón Ind. Rivadavia con Ingolotti héroe

La imagen de Julio César Falcioni pitando un cigarrillo en medio de la tanda de penales fue la postal que resumió a la perfección la dramática tarde-noche de Atlético Tucumán en Lomas de Zamora. Mientras el «Emperador» exhalaba humo para bajar las pulsaciones, Luis Ingolotti se agigantaba bajo los palos para convertirse en héroe. Sus tres atajadas al hilo evitaron que el eco de las recientes declaraciones en caliente del DT tras caer ante River («Cuando me cagan, me doy cuenta enseguida») resonaran nuevamente por otro polémico fallo arbitral en contra, sellando la clasificación del Decano a las semifinales de la Copa Argentina, tras un agónico 1-1 ante Independiente Rivadavia en el tiempo regular.

Toda la inactividad que había padecido el guardameta a lo largo de un encuentro donde prácticamente no lo atacaron, sumada a la frustración de no haber podido desviar un polémico penal en la primera mitad, encontró su revancha en la definición. El destino le dio un guiño cómplice a Ingolotti, quien contuvo al hilo los remates de Villalba, Alex Vigo y del propio Arce para estampar el 4-3 definitivo y recibir el abrazo de todos sus compañeros.

«Este grupo viene haciendo un esfuerzo enorme porque nos cuesta todo el doble. Uno trata a veces de estudiar al rival, pero también juega la intuición. Lo importante es que pasamos y seguimos siendo protagonistas», confesó durante los festejos tucumanos en el semivacío estadio de Los Andes.

Para llegar a esa instancia decisiva, el trámite general había sido fiel a la vieja escuela que pregonan Falcioni y Alfredo Berti: un mano a mano áspero y de dientes apretados. El quiebre había llegado en el cierre de un primer tiempo de claro dominio tucumano, cuando tras el llamado de Pablo Dóvalo desde el monitor, Jorge Baliño sancionó la pena máxima por un remate que rozó en el brazo de Luciano Vallejo (estaba de espaldas) argumentando un «movimiento adicional». Arce no perdonó, abrió el pie y estampó el 1-0 parcial para el vigente campeón en un fallo rodeado de protestas.

Obligado por el resultado adverso, el Decano se expuso ofensivamente en un complemento algo más parejo. Sin embargo, cuando Independiente Rivadavia ya saboreaba la clasificación sostenido por las salvadas de Nicolás Bolcato, apareció un cabezazo salvador de Alexis Canelo en el minuto 48 para ponerle justicia al marcador y forzar los penales que convirtieron en rey a Ingolotti.

Finalmente, ya aguardando por su futuro rival (saldrá del cruce entre Platense y Estudiantes de La Plata), Falcioni aprovechó para dejar en claro que las heridas arbitrales siguen abiertas. «No se me fue el enojo del otro día con River. Las cosas no se me van rápido. Acá si perdés dos partidos seguidos, te echan. Hoy el penal lo rebuscaron porque era incobrable, pero jugamos con el convencimiento y las ganas de los jugadores». Y antes de irse a seguir pitando sus habituales cigarros, dejó de hacerse mala sangre. «Ahora quiero disfrutar, estoy orgulloso», cerró.

Independiente Rivadavia vs. Atlético Tucumán: minuto a minuto

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