El dólar frenó su suba al llegar a $1.200 antes de que vuelvan a subir las retenciones al campoPor Juan Gasalla

El precio del dólar siempre genera inquietud como referencia de la economía, más en un año con elecciones, un evento que motiva más demanda por cobertura.

Desde la eliminación del control de cambios a mediados de abril el comportamiento de la divisa permaneció estabilizado de forma inusual. En las últimas ruedas el precio del billete en los distintos segmentos del mercado volvió a superar los 1.200 pesos, pero en ese umbral la cotización mayorista encuentra una resistencia.

Este jueves el dólar mayorista llegó a operar a $1.197, un máximo desde el 5 de mayo, para cerrar a $1.189,50, dos pesos debajo del valor del miércoles.

El número simbólico de $1.200 es importante, porque marca el centro de la banda de flotación que dispuso el Gobierno a partir del 14 de abril. Por debajo de los $1.000 el Banco Central está habilitado para comprar divisas en el mercado sin esterilizar los pesos emitidos para tal fin, mientras que por encima del los $1.400 la entidad monetaria debe vender dólares para ponerle un techo a cualquier suba disruptiva.

Como estos límites ajustan un 1% mensual, según lo establecido en la fase 3 del programa económico, el segundo semestre del año empezará con un centro de la banda en los 1.212 pesos.

¿Qué va a pasar con el dólar en los próximos meses? Pasada la etapa de mayor liquidación de divisas del agro, que este año se adelantó a julio debido a la reducción temporal de retenciones -que vence el lunes 30 de junio- se prevé un debilitamiento de la oferta, junto con una demanda que va a ser más intensa a medida que se aproximen las elecciones de octubre.

Es de esperar que el dólar vaya a superar la línea media de la banda de flotación, algo que hasta ahora no sucedió, pero las expectativas de los analistas y agentes del mercado no apuntan a que el dólar vaya a romper el techo de esa zona de “no intervención” oficial.

Los contratos de dólar futuro marcan un precio de $1.320 para el cierre de octubre -pasadas las elecciones-, y de $1.370 para diciembre.

El techo de la banda de flotación marca $1.486 para octubre y $1.516 para diciembre, por encima de esos umbrales.

Por ahora, la credibilidad del BCRA no está en discusión. El último REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) que elabora la entidad entre las principales consultoras proyectó un dólar mayorista a $1.252 para octubre, y $1.300 para fin de año, siempre dentro del rango de libre flotación sin necesidad de intervención oficial.

Ello no quita que el segundo semestre llegará con presión alcista para el dólar. La creciente demanda por importaciones y consumos en el exterior no contará con la misma contrapartida de liquidación de exportaciones. “Se van a quedar secos hasta noviembre”, advirtió Andrés Costamagna, directivo de la Sociedad Rural, en declaraciones a Ahora Play.

Y ante la tradicional demanda como cobertura ante las elecciones, será imprescindible la continuidad de tasas reales positivas en pesos para mantener viva la llama del “carry trade”, otro de los factores moderadores para el precio del dólar.

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