8 de cada 10 personas con hepatitis C desconoce que la tiene: por qué es clave testearse una vez en la vidaPor Myrna Leal
La hepatitis C afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que también revelan que más del 80% de los infectados desconocen su condición. En Argentina, se estima que cerca de 250.000 personas la han contraído sin saberlo.
Este 19 de mayo, en el marco del Día Mundial del Testeo de Hepatitis, se busca generar conciencia sobre la importancia de realizarse pruebas para detectar esta enfermedad silenciosa.
La Asociación Civil Buena Vida, que apoya a personas con enfermedades hepáticas, enfatiza la necesidad de realizar pruebas de detección, especialmente para la hepatitis C, ya que los tratamientos disponibles en el país pueden curar al 98% de los pacientes en pocas semanas.
Los casos reportados de hepatitis C han aumentado en los últimos años, especialmente después de interrupciones en la atención sanitaria debido a la pandemia de COVID-19. El Ministerio de Salud Argentina informó que entre 2021 y 2023 se registró el mayor número de casos confirmados, ya que alcanzaron un máximo de 1.481 casos en 2023. Este aumento se debe tanto a un mayor número de diagnósticos como a un intenso esfuerzo del sistema de salud por identificar y tratar a pacientes previamente diagnosticados.
La hepatitis C se transmite principalmente a través del contacto con sangre infectada, en situaciones como el uso compartido de agujas o durante procedimientos médicos sin las medidas de seguridad adecuadas. Aunque se controla el uso de sangre segura en transfusiones desde 1992, existen grupos que estuvieron expuestos antes de esa fecha y tienen un mayor riesgo.
Por ese motivo, quienes deben testearse son aquellos que
El diagnóstico de hepatitis C se realiza mediante un análisis de sangre específico y sencillo. La Asociación Civil Buena Vida destaca que el test es gratuito y está ampliamente disponible en centros de salud del país.
Rubén Cantelmi, presidente de la asociación, resaltó que “el test es una medida sencilla con la que puede evitarse un enorme problema de salud que pone en riesgo la vida”. La estrategia de microeliminación, promovida por la OMS y la Alianza Mundial para la Hepatitis, busca eliminar la hepatitis C concentrándose en poblaciones específicas y de alto riesgo.
En Argentina, existen campañas piloto de testeo en centros de atención primaria, cárceles y otros espacios vulnerables, destinadas a simplificar el proceso de diagnóstico y acelerar el tratamiento. El Ministerio de Salud de la Nación ha observado un incremento en las tasas de hepatitis C en varias regiones del país, con Cuyo como la zona que presenta las tasas más altas.
La hepatitis C puede presentarse de forma aguda con fiebre, cansancio y dolor abdominal, pero suele evolucionar de manera asintomática hacia una enfermedad crónica que puede derivar en cirrosis o cáncer de hígado.
A nivel mundial, la OMS busca reducir en un 90% las nuevas infecciones por hepatitis C y en un 65% la mortalidad asociada para 2030. En Argentina, el grupo etario de 40 a 59 años presenta mayores tasas de infección, y el 59% de los casos son masculinos.
Debido a la ausencia de una vacuna para prevenir la infección, la prevención y diagnóstico temprano son esenciales para controlar la propagación de la enfermedad.

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