¿De qué se arrepienten las personas antes de morir? Las 5 lecciones universales que aprendemos tarde Por Milagros Hadad

En un nuevo episodio de La Fórmula Podcast, Emilio Duró, empresario, profesor y conferenciante español, reflexionó sobre cómo los jóvenes de hoy carecen de un sentido de vida y esperanza, lo que genera altos índices de ansiedad y depresión. Destacó que la vida actual, aunque más larga y rica, carece de motivación, afecto y valores emocionales; y aconsejó vivir con propósito y amor, evitar arrepentimientos y resaltar la importancia de las relaciones humanas y el afecto. Podés escuchar el episodio completo en Spotify y YouTube.

Emilio es reconocido por sus charlas sobre motivación, éxito y desarrollo personal. Licenciado en Ciencias Económicas y con un Máster en Administración de Empresas por ESADE, ha trabajado como directivo, consultor y asesor en importantes empresas. Es socio fundador de ITER Consultores y miembro de varios Consejos de Administración. También colabora con universidades y escuelas de negocio a nivel internacional. Sus conferencias y seminarios, como “No vale rendirse”, buscan potenciar el desarrollo de actitudes proactivas y el crecimiento personal, ofreciendo herramientas prácticas para alcanzar el éxito.

Duró presentará una de sus aclamadas charlas el próximo 9 de abril, a las 21:00 horas, en el Auditorio de Belgrano, ubicado en Virrey Loreto 2348, CABA. Las entradas están a la venta a través de Ticketek.

— Hubo un video tuyo que se hizo viral sin que fuera el plan. ¿Qué decías en él y por qué creés que impactó en el público?

— Yo estudié económicas, he trabajado siempre en el mundo de la empresa y soy profesor en la universidad. Un día tuve un grupo de estudiantes, empresarios de pequeñas empresas, estaban medio dormidos y en vez de explicarles lo que tenía previsto pues traté de que la pasasen bien y dije una serie de cosas que no debía, me grabaron, me colgaron a Internet y a partir de ese momento me empezó a seguir la gente. ¿De qué les hablé? En aquel momento yo estaba pasando un momento no muy bueno, la vida tiene baches y acababa de pasar por una pérdida familiar. Les estaba comentando que los problemas de la vida nunca son racionales, siempre son emocionales. Yo venía educado en un mundo racional. No sabía luchar contra la pérdida de un ser querido. Yo lloro cascada cada día, soy tan desgraciado como todo el mundo y eso me permite entender el sufrimiento de los demás. Esa fue la conferencia: una broma que se convirtió en viral.

— ¿Qué hiciste para salir de esa angustia por la pérdida de un ser querido?

— Los mismos consejos que tú darías ahora con 20 años, con 30 son diferentes. Con 40 son diferentes, con 50 y con 60 más todavía. La máxima inteligencia la tienes a los 60 años porque la mente distingue lo estúpido de lo importante. A medida que uno se va haciendo mayor, cuando mira con perspectiva, se arrepiente de haberse ido a dormir con miedos y despertarse con angustias. Yo, por ejemplo, me arrepiento de no haberle dedicado más tiempo a mis padres, de no haber estado más con mis seres queridos, de haberme ido a vivir lejos de mi tierra. Creo que vivimos en una sociedad donde tenemos muchos problemas emocionales, estamos rodeados de malas noticias y vivimos mejor que nunca, con más riquezas que nunca, pero no lo hemos disfrutado.

Es curioso, nuestros padres tenían menos que nosotros y no sé si eran más felices, pero tenían menos depresiones. En Argentina supongo que es igual que en España, ya tenemos un tanto por ciento altísimo de niños con ansiedad y con trastornos de sueño. Veía una estudio de hace poco, que entre los 14 y 25 años la primera causa de muerte es la depresión y el suicidio. Más del 20% de los niños y más del 50% de la gente mayor de 60 años están teniendo problemas mentales. Yo creo que la dificultad que tenemos es una falta de sentido de la vida. El otro día vi un video de Harvard que me interesó muchísimo: se pone una ratita en un bol de agua y nada entre 3 y 15 minutos antes de ahogarse. A una de las ratitas cuando se va a ahogar se la saca, se la deja descansar y se la vuelve a poner, ella vuelve a nadar y cuando se va a ahogar se vuelve a repetir varias veces esa acción. Esta ratita aguanta 60 horas nadando porque tiene la esperanza de que alguien la salva. Entonces lo que me di cuenta es que hemos formado a los jóvenes en conocimientos, pero nadie nos ha formado en ilusión, en pasión, en esperanza y en tener un por qué levantarnos cada mañana, un porqué vivir. Yo creo que tan importantes son las ciencias como tener un sentido de vida.

— ¿Creés que la mayor libertad y la falta de referencias claras en la sociedad actual pueden generar un sentimiento de pérdida en algunas personas, en contraste con épocas en las que las estructuras religiosas, laborales y sociales eran más rígidas y definidas?

Hoy duplicamos la esperanza de vida. Los jóvenes vais a vivir casi 100 años, que nadie los ha vivido. Entonces, ¿se puede vivir con una persona triste durante 100 años? ¿Se puede vivir con una persona sin ilusión durante 100 años? ¿Se puede vivir con una persona que no tenga ganas de vivir durante 100 años? Esto no va a ser fácil porque nadie los ha vivido. Hemos preguntado a gente con 100 años de qué se arrepiente en la vida y todos ellos expresaron cinco cosas. Para mí es muy importante preguntarle a la gente de 100 años, porque todos somos iguales, pasamos por los mismos ciclos. La gente cuando tiene 100 años, que es lo que vamos a vivir, se arrepiente en primer lugar de haber vendido la vida. Lo primero que te diría es que no pierdas la vida, no hagas nada que no ames y no tengas miedo de lo que te están diciendo: “Te morirás de hambre”. No es verdad. En España hay gente con problemas, es cierto, pero normalmente es porque hay problemas psíquicos. Luego, no vendas la vida, la televisión que hace dar miedo, miedo, miedo ¿miedo a qué?

— ¿Qué es para vos “vender la vida”?

— Hacer lo que tu papá, tu mamá, los demás quieran, pero no vivas el carpe diem. El carpe diem es una salvajada, es vivir como animales: no hagas lo que te apetece, haz lo que debes. Entonces, lo primero que tenemos que hacer es saber qué es lo que nos motiva, qué es lo que nos hace vibrar, qué es lo que nos hace sentir. Siempre he dicho: no puedes encontrar gente maravillosa si uno no es maravilloso. El segundo apartado, del que todo el mundo se arrepiente, es de haber trabajado tanto a costa de los adultos y la familia. Nuestros hijos no van a trabajar porque las máquinas trabajarán por ellos. Las máquinas son superiores a nosotros y además no se mueren. ¿Qué es lo único que una máquina no puede hacer? Sentir, tocar, abrazar, besar. En Argentina, que hay tantos psicólogos y psiquiatras, pero al final tu papá y tu mamá, cuando estás triste ¿qué hacen? te dan un abrazo. Por ejemplo, a un niño que no lo tocas se muere. Hoy sabemos que el 96% del estado en la vida es de la familia de la que vienes, una parte el carácter genético se hereda y la otra parte se aprende antes de los 3 años, pero va a ser muy difícil de cambiar. Entonces, ¿de dónde viene el éxito? en primer lugar, del amor, y en segundo lugar de a quién imitas, si en tu casa hablan diez idiomas, hablas diez idiomas; si en tu casa bailan vas a bailar, luego todo el mundo se arrepiente de haber trabajado tanto, pero eso tiene un motivo, porque hemos vivido una época de pasar hambre y de golpe y porrazo te has de ganar el pan con el sudor de tu frente. Hoy ya no es así.

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