Genneia inauguró un parque solar en Mendoza y anunció nuevas inversiones por US$310 millones

MALARGÜE, Mendoza.- “Van a ver cómo pega el sol de Malargüe”. Así comenzó la inauguración del Parque Solar Malargüe I, de Genneia, ubicado a unas cuatro horas de la capital provincial y a unos 45 minutos de las pistas de esquí de Las Leñas, y cuya construcción demandó una inversión de US$90 millones. Desde ese predio de 312 hectáreas, colmado por 160.000 paneles capaces de alimentar el consumo de 65.000 hogares, uno de los principales accionistas de la compañía, Jorge Brito, anunció que la firma desembolsará otros US$310 millones hasta enero de 2026 para la construcción de dos nuevos centros de energía renovable.

Es que Genneia, empresa líder en las energías renovables y responsable de la generación del 19% de la energía de este tipo en el país, avanzará con otros dos parques solares en Mendoza. Uno de ellos será el Parque Solar de San Rafael, con capacidad de 150 MW, y otro, el de Anchoris, con una capacidad de 180 MW, ubicado en Luján de Cuyo.

Jorge Brito, accionista de Genneia, junto al gobernador Alfredo Cornejo

La posible presentación de estos proyectos para aplicar al Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) “está en etapa de análisis”, tal cual describió Brito en una rueda de prensa posterior a la inauguración, en la que LA NACION estuvo presente. El empresario destacó el clima de negocios y el orden de la macroeconomía. En la misma sintonía, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, indicó: “Los logros son muy buenos y rápidos, pero incipientes, por eso no se puede cantar victoria”.

La cuestión yace en si los proyectos son tomados por separado o en conjunto. Las inversiones plausibles de RIGI requieren un mínimo de US$200 millones. En el caso de los tres parques solares, ninguno por separado supera esa cifra. El de Malargüe representó una inversión de alrededor de US$90 millones, el de San Rafael necesitará unos US$150 millones y el de Luján de Cuyo, unos US$160 millones aproximadamente. En consecuencia, fuentes del sector explicaron que existen conversaciones con el Gobierno para determinar si los tres proyectos pueden presentarse juntos.

De este modo, “la compañía proyecta alcanzar una inversión total de US$400 millones en Mendoza para 2026″, según volcó en un comunicado oficial. Según Cornejo, Mendoza alberga esos proyectos porque los exceptuó del pago de Ingresos Brutos e impuestos a los sellos.

Brito agregó que los tres parques solares de la compañía se sumarán a otros seis que ya instaló la compañía y a ocho parques eólicos en cinco provincias. “La minería será uno de nuestros principales clientes”, adelantó el empresario.

El evento de inauguración contó con la presencia del equipo directivo de Genneia: además de Brito, estuvieron César Rossi, presidente; Bernardo Andrews, CEO; representantes del resto de los accionistas y directivos de la empresa. Por parte de las autoridades provinciales, además de Cornejo, dijeron presente la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, funcionarios nacionales del área de Energía, así como los intendentes de Malargüe y San Rafael, Celso Jaque y Omar Félix, respectivamente.

Una anécdota ayuda a entender cómo funcionan estos paneles solares. La noche previa a la inauguración, un fuerte chaparrón sorprendió a la noche mendocina. Cualquier persona pensaría que el riesgo de granizo amenazaba lastimar a los nuevos paneles. Pese a eso, los responsables de Genneia se mostraban tranquilos. “La lluvia ayuda a limpiar los paneles”, explicaron. Incluso, agregaron: “Si cayeran piedras cambiamos su posición horizontal y se ponen en vertical para que no se dañen”.

El factor meteorológico es clave en la generación de este tipo de energía, que hasta incluso puede verse beneficiada con las nevadas. Los técnicos a cargo de su funcionamiento explicaron que los 160.000 paneles cuentan con una tecnología bifacial. Esto permite captar energía tanto de radiación directa como la reflejada en el suelo. En efecto, la nieve en el suelo refleja la luz y esto ayuda a optimizar su eficiencia un 10%.

A su vez, las líneas que sostienen a cada uno de los paneles deben rotarlos, no solo según el sol, sino también para protegerlos del viento. Cuando sopla a más de 55 kilómetros por hora, las pantallas se colocan con una inclinación de 60 grados, aunque su “posición de defensa” es de 30 grados.

Otro detalle interesante es el calor que los paneles pueden tolerar. Los técnicos indicaron que la temperatura ideal es la de 25 grados Celsius. Cada grado por arriba disminuye su eficiencia un 0,16%. Caso contrario, en días de temperaturas más frías ese funcionamiento no se daña, pero la captación de energía podría ser menor en caso de tratarse de época invernal.

Por último Jaque mencionó que estaba feliz de que el parque se llame “Parque Solar Malargüe I”, porque abre la puerta a una ampliación del proyecto recién inaugurado. Genneia confirmó que está en carpeta la ampliación, pero que dependerá de la capacidad de absorción y transporte del sistema energético, que hoy está al tope.

Conforme a los criterios de

Los comentarios están cerrados.