El Gobierno desafía a la Corte y sentará a Ariel Lijo con el resto de los jueces en la apertura de sesiones ordinarias
Tras el juramento de Manuel García-Mansilla como ministro de la Corte Suprema de Justicia, el Gobierno decidió redoblar la presión sobre el Alto Tribunal y anticipó que va a sentar a Ariel Lijo entre los jueces invitados a la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
Así lo confirmaron desde el entorno de Javier Milei, a pesar de las demoras en el tratamiento de la licencia extraordinaria que pidió el juez federal luego de que el Presidente lo designara por decreto en comisión.
“Es inevitable que sea designado, solo falta una formalidad”, apuntaron en Balcarce 50 al justificar la decisión de sumar a Lijo al acto de este sábado. Será, en cualquier caso, en condición de invitado especial, aunque en el oficialismo admiten que apelarán a la discrecionalidad en la organización para ubicar al magistrado junto al presidente del tribunal, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y el flamante integrante García Mansilla.
No inquieta un eventual malestar de los actuales integrantes de la Corte por la inclusión de Lijo en el recinto. “Ellos no son los que deciden quiénes son los invitados y en dónde se ubican. Somos nosotros los que lo decidimos y el sábado estarán los cinco sentados, le guste a quien le guste”, reforzaron.
En el Gobierno consideran que la próxima semana a la Corte “no le quedará otra alternativa” que tomarle juramento a Lijo, luego de aceptar su licencia, pero molestó la postergación en el tratamiento, que el tribunal fijó para el próximo 6 de marzo.
“No nos hace ruido la demora porque sabemos que le aceptarán la licencia. Lijo será miembro de la Corte. Nos avala la Constitución”, devolvieron funcionarios de extrema confianza del mandatario.
Asimismo, tal como consignó Clarín este miércoles, reiteraron que “no hay forma de que lo puedan voltear” a pesar de los pedidos de sesión especial y los anuncios de intentar impugnar su nombramiento. Con todo, esta dilación le da una instancia de acción a la oposición para encabezar una avanzada contra el pliego de Lijo que ya está en condiciones de ser tratado en el recinto: si el kirchnerismo, que cuenta con un interbloque de 34 senadores, suma como aliados a senadores de otros bloques, como los radicales Pablo Blanco, Carolina Losada, los del Frente PRO liderados por Alfredo de Angeli, el libertario Francisco Paoltroni, y el cordobés Luis Juez, que ya anticiparon su rechazo al pliego del juez, superaría el número necesario para alcanzar el quórum y rechazar con más de 37 votos su nombramiento. Eso implicaría un duro revés para Milei y dejaría a Lijo muy complicado.
Es que más allá del optimismo del Gobierno, no está claro qué decisión tomará la Corte respecto al pedido de licencia que presentó Lijo. Tampoco los pasos a seguir del magistrado en caso de que se le niegue: ¿Se animará a renunciar a su actual cargo teniendo en cuenta que, sin acuerdo del Senado, la designación en comisión se prolongaría sólo hasta el 30 de noviembre?
“Nadie de la dirigencia política puede decir que combatió a Lijo. Nadie se le plantó antes. En el Senado se arrastraron todo el año. Sí es cierto que puede tener críticas, pero eso es porque se cansó de meter en cana a narcos”, enfatizaron.
Por otro lado, en relación a las críticas que se escucharon en las últimas horas, el Gobierno apuntó contra Juan Carlos Maqueda, quien se retiró de la Corte tras jubilarse, y calificó de “horror” los nombramientos por comisión que hizo Milei e instó a que Lijo renuncie para jurar como ministro.
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“No nos importa la opinión de un jubilado de 80 años”, dispararon, filosos, desde el Ejecutivo, al tiempo que señalaron que el magistrado “fue cómplice de una serie de atrocidades durante años”. “Habla desde el resentimiento, por querer retener sus privilegios de casta. Hay que recordarle a la gente que Maqueda falló a favor de la pesificación asimétrica y apoyó la confiscación de las AFJP. Eso sí que fue un horror”, arremetieron desde Balcarce 50.
Mientras tanto, desde el círculo íntimo del presidente consideran que los cuestionamientos de Mauricio Macri a la designación de Lijo corresponden a “una opinión personal de él” y “no representan a la totalidad del PRO”. “Nosotros hablamos con varios dirigentes del PRO y no dicen lo mismo”, agregaron. Durante la jornada del miércoles siguieron minuto a minuto lo que iba ocurriendo puertas adentro de la reunión del partido amarillo y resaltaron la férrea defensa, que puertas adentro, habrían hecho dirigentes como el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, y el diputado Diego Santilli no sólo de Lijo sino de la determinación de Milei de avanzar con un decreto. “Lo de Mauricio, publicando un comunicado a la noche, fue un gesto de debilidad”, remarcaron.
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