Franco Colapinto y la versión que lanzó un periodista británico: una carambola con Checo Pérez le daría una butaca en la Fórmula 1 2025
Franco Colapinto sigue haciendo historia en la Fórmula 1, con actuaciones brillantes que le permitieron recibir los mejores elogios en un ambiente que no suele ser muy generoso con las palabras. Sin embargo, su continuidad en la máxima categoría para la temporada 2025 sigue siendo una incógnita, y un motivo de debate en la previa del GP de México. Ahora, con Sergio Checo Pérez, nada menos que el crédito local, como inesperado protagonista.
Williams Racing ya tenía asegurados a Alex Albon y la llegada de Carlos Sainz desde antes de que Franco se subiera por primera vez a al FW46 con el que brilló en Monza, Azerbaiyán, Singapur y Austin, las cuatro primeras citas de las nueve que le confió la escudería británica, sin imaginarse semejante desempeño. Por eso, el futuro del piloto argentino de 21 años podía estar en Kick Sauber, equipo que está en fase de transición hacia Audi para 2026 y no resolvió quién acompañará a Nico Hulkenberg, el único confirmado.
Por ahora, Valtteri Bottas, Gabriel Bortoleto y Mick Schumacher serían los tres nombres que compiten con Franco, a la espera del anuncio oficial que se hará más cerca del GP de Las Vegas, a fines de noviembre. De ellos, el que vive la situación con mayor incertidumbre es el finlandés que por estas horas forma parte de un equipo que no le aseguró su lugar para la próxima temporada.
Los fanáticos de Franco Colapinto pueden sumar una opción más para mantener la ilusión de verlo entre los 20 pilotos que comenzarán la temporada 2025, y todo gracias a una carambola que incluye a Checo Pérez y a otro joven talentoso como Liam Lawson, el piloto neozelandés de 22 años que terminó noveno en Austin, un puesto por delante del pilarense.
La Fórmula 1 es sinónimo de estrategia, peligro, velocidad, dinero y presión, pero por sobre todas las cosas se basa en una sola palabra: competencia. Los pilotos se miden por lo que logran con su auto y no hay respeto por el pasado sino que el análisis y la crítica (casi siempre despiadada) se basa en el presente. Y el bueno de Checo podría dar una «masterclass» al respecto.
«Si Checo no hubiera hecho eso, yo no habría sido campeón», reconoció Max, que luego tuvo dos temporadas de dominio aplastante, opacando al resto de los pilotos con una hegemonía que se extendió hasta mitad de este año, y dejando de lado en la consideración al propio Pérez, cuyo palmarés incluye 277 carreras, 39 podios y 6 triunfos.

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