La buena noticia: por primera vez en 173 años se corre una America´s Cup femenina. La mala: el yachting de la America´s Cup y la náutica de alta competencia en general mantienen su costado machista en el cual las mujeres siguen teniendo que rendir exámenes absurdos que ningún hombre debe rendir. Y como hay exámenes que rendir, esta primer America´s Cup femenina se ha transformado en una especie de condición necesaria para ver de una vez por todas a tripulaciones mixtas compitiendo por el trofeo mayor. Cuesta creer que en la siguiente edición de la America´s Cup, la 38, vaya a haber barcos sin mujeres a bordo.
Se corrieron en Barcelona las semifinales de la llamada Puig Women America´s Cup entre las tres ganadoras del Grupo A (Italia, Inglaterra y Nueva Zelanda) y las primeras del Grupo B (Suecia, Países Bajos y España), de las que surgieron dos finalistas, Luna Rossa Prada Pirelli de Italia y Athena Pathway de Gran Bretaña.
La final de la Puig Women America’s Cup se correrá este domingo, en el mismo campo de regatas donde Emirates Team New Zealand e INEOS Britannia disputan los match race de la 37th America´s Cup. El equipo español, Sail Team BCN, consiguió dos victorias impactantes en la primera y última de las cuatro regatas de semifinales, pero una mala maniobra del equipo de Nueva Zelanda en la segunda regata les hizo perder el vuelo y así quedaron últimas, sin sumar los puntos necesarios para llegar a la final.
La primera America´s Cup femenina, de igual modo que la primera Youth America´s Cup que reunió 10 días atrás a doce equipos de jóvenes de no más de 25 años en promedio, se corre en monocascos voladores como los que disputan la America´s Cup, aunque son de 40 y no 75 pies (AC40 y AC75), y tienen sólo cuatro tripulantes, no los ocho que necesitan los barcos grandes para poder navegar.
Dalton y el equipo de Nueva Zelanda lanzaron los barcos chicos, los AC40, en búsqueda de un tipo de embarcación más accesible, monotipo y que pueda transformarse en una categoría que compita de forma permanente, y no cada cuatro o más años como ocurre con la America´s Cup. Los AC40, fabricados en China y ensamblados y programados en Nueva Zelanda, son barcos de unos tres millones de dólares, que navegan fantásticamente a 80/90 kilómetros por hora y están demostrando que tanto en regatas de flota (varios barcos) como match race (dos barcos) tiene la misma capacidad competitiva que los gigantes AC75. Y, mientras una campaña de AC75 implica inversiones del orden de los 100 a 200 millones de euros, armar una categoría de regatas con los AC40 es definitivamente un desafío más terrenal.
Pero no se trata de una discusión exclusivamente tecnológica, de barcos de 40 o de 75 pies. En el fondo, sin marketing no hay ventas y para que el marketing funcione hay que buscar productos que millones deseen comprar. Así nacieron estas Youth y Women America´s Cup. La copa femenina, sobre todo, ha despertado en esta edición de Barcelona una enorme expectativa de la gente y detrás de esa atracción están llegando los sponsors.

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