La presencia de jabalíes europeos en sectores poblados de Valle Fértil genera preocupación por los riesgos que estos animales pueden representar para las familias y las actividades rurales. En localidades como Balde del Rosario y Baldecitos, los vecinos informaron que los ejemplares aparecen cada vez con mayor frecuencia, mientras investigadores de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y el Conicet reúnen información para determinar cómo evoluciona esta especie invasora.
Una de las situaciones más llamativas surgió en Balde del Rosario, donde pobladores aseguraron haber observado jabalíes alimentándose en una plaza. También denunciaron daños en huertas y ataques a cabritos, lo que evidencia que los encuentros no se limitan a sectores alejados de las viviendas.
Aunque todavía no existe una estimación científica de cuántos jabalíes habitan en la zona, los nuevos avistamientos despertaron inquietud por su cercanía con los lugares donde los vecinos desarrollan sus actividades cotidianas.
Por qué los jabalíes pueden ser peligrosos
El jabalí europeo es un animal silvestre que habitualmente evita el contacto con las personas. Sin embargo, puede reaccionar de manera agresiva si se siente acorralado, es sorprendido a corta distancia o intenta proteger a sus crías.
Por su fuerza y sus colmillos, una embestida puede provocar lesiones importantes. El riesgo aumenta cuando una persona intenta acercarse para fotografiarlo, alimentarlo o espantarlo sin dejarle una vía de escape.
También representa un peligro potencial para los conductores, especialmente en caminos rurales donde los animales pueden cruzar de manera imprevista. Su actividad suele ser mayor durante la noche y en horarios de poca luz.
Hasta el momento, los registros difundidos sobre Valle Fértil no confirman ataques a personas. La preocupación se relaciona principalmente con los encuentros cada vez más cercanos y la necesidad de prevenir incidentes.
Los daños que ya sufren los productores
Además de los posibles riesgos físicos, la presencia del jabalí tiene consecuencias concretas para las familias que viven de la producción rural.
En los bañados de Balde del Rosario, los animales ingresan a sectores cultivados y remueven la tierra con el hocico para buscar raíces y otros alimentos. Esta conducta puede destruir plantas y afectar las pequeñas huertas familiares.
También se reportaron ataques a animales de corral, especialmente cabritos pequeños. El jabalí es una especie omnívora, capaz de alimentarse tanto de vegetación como de otros animales.
A los daños productivos se suma el impacto ambiental. Su presencia puede afectar a especies autóctonas mediante la competencia por alimentos, la modificación del suelo y el consumo de huevos de aves que nidifican cerca de la superficie.
Qué enfermedades pueden transmitir
El riesgo sanitario es otro aspecto que debe considerarse. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) identifica al jabalí como una especie que puede intervenir en la circulación de enfermedades como la brucelosis, la leptospirosis y la triquinosis.
Esta última puede transmitirse a las personas mediante el consumo de carne infectada cruda o insuficientemente cocida. Sin embargo, la presencia de jabalíes en Valle Fértil no significa que se hayan detectado estas enfermedades entre los ejemplares de la zona.
Los especialistas consideran importante realizar controles sanitarios y evitar la manipulación de animales silvestres sin las medidas de seguridad correspondientes.
Una investigación para determinar su expansión
Frente a los nuevos registros, investigadores de la UNSJ y el Conicet avanzan en un monitoreo de la especie.
El equipo integrado por Flavio Cappa, Daniela Brizuela y Yamila Ontiveros instaló 60 cámaras trampa en distintos puntos de la región. Los dispositivos permanecerán activos hasta enero o febrero, cuando se espera recuperar el material para analizarlo.
Los científicos también trabajan con testimonios de pobladores y preparan un proyecto específico para estudiar la población de jabalíes y sus efectos sobre el ambiente.
La presencia de esta especie en San Juan no es nueva. Existen antecedentes en departamentos como Zonda y Ullum, mientras que en los últimos años crecieron los reportes en el noreste provincial.
En julio de 2025, el Concejo Deliberante de Valle Fértil ya había solicitado información al Gobierno provincial sobre la presencia del animal y las posibles medidas de control.
Qué hacer si aparece un jabalí
Ante un encuentro, las recomendaciones de organismos especializados son mantener la calma, conservar distancia y evitar movimientos que puedan provocar al animal.
No se debe intentar tocarlo, alimentarlo ni acercarse a sus crías. Si el jabalí permanece en el lugar, lo aconsejable es retroceder lentamente y permitirle alejarse.
En las zonas rurales también resulta importante resguardar los alimentos, mantener los residuos fuera de su alcance y circular con precaución por caminos donde se hayan registrado avistamientos.
Mientras continúa el monitoreo científico, todavía falta determinar la cantidad de ejemplares presentes en Valle Fértil y qué medidas de manejo podrían aplicarse. La información será fundamental para proteger tanto a los vecinos como a la producción y la fauna nativa.

Los comentarios están cerrados.