Independiente pasó del insulto al desahogo: ganó sobre la hora y se metió en los playoffs del Clausura
Apasionante, cambiante y, por momentos, difícil de entender. Así es el torneo argentino. Por eso, los hinchas de Independiente insultaron a los jugadores cuando el equipo ganaba 1-0 y, minutos después, terminaron festejando un agónico triunfo por 2-1 ante Deportivo Riestra. Claro que la despedida fue con más silbidos que aplausos. Ocurre que el Rojo estuvo cerca de quedarse sin nada, pero con el gol sobre la hora de Felipe Tempone logró meterse en los octavos de final del Clausura. Ahora, además, depende de algunos resultados para clasificarse a la próxima Copa Sudamericana.
A Independiente no le sobra nada, se sabe. Tiene poquito, aunque tampoco es menos que la mayoría de los equipos de un fútbol local competitivo, pero de bajo vuelo. Por eso no sorprendió que Deportivo Riestra, que había asegurado su permanencia en la fecha pasada, expusiera sus credenciales en el Libertadores de América-Ricardo Bochini. Incluso, por momentos, jugó mejor que el Rojo, que necesitaba ganar por un par de goles para soñar con meterse en la próxima Sudamericana, además de asegurar su clasificación a los octavos de final del Clausura.
El Rojo salió a jugar sabiendo que debía ganar por al menos dos goles para superar a Barracas Central, que más temprano se había impuesto a Racing, siempre pensando en la tabla anual. Y la noche no arrancó mal en Avellaneda: a los 10 minutos, el extremo Josias Palais desbordó por la izquierda y Mateo Pérez Cursi definió de primera, ingresando al área con determinación. Dos chicos del club sacando la cara en un momento difícil. Una noticia siempre alentadora.
Pero ese comienzo esperanzador se diluyó rápidamente. Riestra adelantó sus líneas y se adueñó de la pelota. Se plantó cerca del arco defendido por Sebastián Mele, ya afianzado en el lugar de Rodrigo Rey. Aunque también es cierto que al equipo comandado por Gustavo Benítez le costó encontrar claridad en los metros finales. De todos modos, estuvo cerca de empatar en dos acciones en las que debió intervenir el arquero uruguayo. La segunda llegó después de una jugada preparada, similar a la que ejecutó Argentina ante Inglaterra en el Mundial de Francia 1998. El gol -un golazo- no se concretó de milagro: Juan Miguel Arrayago terminó despejando la pelota sobre la línea.
En el segundo tiempo, el local incluso jugó peor en en el primero. La cancha se vino abajo cuando Jadson Viera mandó a Tempone y a Juan Fedorco al campo para armar una línea de cinco defensores y dos atacantes de referencia. Vale recordar que el Rojo necesitaba un gol más para superar a Barracas Central en la anual.
El empate de Alexander Díaz, a los 41 minutos, fue un golpe durísimo. Los insultos contra Viera y los futbolistas se multiplicaron. Con la igualdad, Independiente quedaba momentáneamente afuera de todo: playoffs y copas internacionales. Pero el destino le hizo un guiño: lo ganó con el saque desde el medio. Y hubo más: Fedorco peinó el bochazo de Mele y Tempone definió con una sutileza. Sí, los dos futbolistas que habían ingresado.
Independiente ganó y se metió en los octavos de final del Clausura. Resta determinar si termina sexto, séptimo u octavo. Lo de la Sudamericana es bastante más complejo: podría cerrar la fecha sin chances de clasificarse o quedar obligado a que se liberen tres cupos. El Rojo respira, aunque la incertidumbre sigue intacta.

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