La obra privada más grande en décadas empieza a transformar una región donde había que irse para encontrar empleo

PUNTA COLORADA, Río Negro.– Cuando Fernanda Giordana terminó la secundaria, tuvo que irse de Sierra Grande: no encontraba opciones de estudio ni trabajo. Se formó como ingeniera en Biotecnología en la Universidad Nacional de Río Negro, en Villa Regina. Hoy ejerce cerca de su casa, como responsable ambiental de CB&I, la empresa que construye los gigantescos tanques de almacenamiento del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la obra de infraestructura privada más importante de las últimas décadas en la Argentina y que promete cambiar la matriz exportadora del país. “Para mí es algo muy lindo poder estar trabajando en Punta Colorada”, contó.

El trabajo de Giordana transcurre en un predio donde las grúas y las estructuras metálicas rompen con el paisaje desértico de la Patagonia. Hasta allí se llega por un tramo de ripio de la ruta provincial 9, que hace sacudirse al vehículo antes de entrar a una terminal de alto estándar. Durante la visita de LA NACION, el sol acompaña y se escuchan martillazos, amoladoras y taladros. Los carteles ordenan circular a 20 kilómetros por hora entre camiones, retroexcavadoras y camionetas.

En el perímetro de más de 700 hectáreas toma forma la salida al mar del VMOS. Con una inversión cercana a US$3000 millones y un avance del 85%, el proyecto es liderado por YPF y reúne también a Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Shell, Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén. La sociedad de nueve integrantes lleva adelante el oleoducto, las instalaciones de almacenamiento y la terminal marítima. Son casi todas las principales petroleras que operan en la Argentina.

Los tanques que construye CB&I tienen 83 metros de diámetro y una altura equivalente a diez pisos. Cada uno puede almacenar unos 750.000 barriles, un volumen comparable con el de 50 piscinas olímpicas o más de 22 millones de pelotas de fútbol. En esos gigantes se reunirá el petróleo que llegará por el ducto de 437 kilómetros desde Allen, conectado con la producción de Vaca Muerta, hasta disponer de los volúmenes necesarios para cargar grandes buques. La terminal está diseñada para recibir buques VLCC (Very Large Crude Carrier), capaces de transportar dos millones de barriles.

El ingreso de crudo al sistema está previsto para enero de 2027. Después habrá que llenar el oleoducto y los tanques antes de despachar el primer barco. “Marzo como fecha temprana, abril como fecha segura”, explicó Gustavo Chaab, CEO de VMOS. La capacidad inicial de transporte será de 180.000 barriles diarios; el desarrollo previsto hasta los 550.000 es el que se toma como referencia para medir el avance del 85%. Gustavo Gallino, presidente de VMOS y vicepresidente de Infraestructura de YPF, anticipó que estudian ampliaciones adicionales y planteó la posibilidad de alcanzar, en el futuro, un millón de barriles diarios.

La estructura del techo de uno de los tanques, que podrán almacenar unos 750.000 barriles de petróleo cada uno

El proyecto se inscribe en la discusión sobre el alcance del “derrame”: cuánto pueden extenderse las oportunidades de los sectores más dinámicos hacia el resto de la economía y compensar el deterioro del empleo en otras actividades. El Gobierno de Javier Milei apuesta a las inversiones exportadoras para generar divisas y actividad.

En proyectos como el VMOS, las empresas destacan la contratación de trabajadores y el movimiento comercial de las localidades cercanas. El balance nacional del empleo privado registrado, sin embargo, sigue siendo negativo.

Según Politikon Chaco, sobre datos de la Secretaría de Trabajo y el SIPA, entre noviembre de 2023 y julio de 2026 se perdieron 265.765 empleos privados “en blanco”. La industria manufacturera redujo su dotación en 90.924 puestos, un 7,6%, y la construcción, en 64.083, un 14,5%. Entre ambas actividades concentraron casi seis de cada diez empleos privados registrados perdidos desde noviembre de 2023.

Gallino cuestionó durante la presentación la idea de que el crecimiento petrolero no se extiende a las comunidades. “La verdad, cuando uno viene acá, se da cuenta”, dijo, y mencionó los nuevos negocios en Sierra Grande, la demanda de alojamiento y el movimiento del puerto de San Antonio Este. “Hay una actividad tremenda”, sostuvo. Ese impacto, agregó, lo pone “recontra contento, recontra orgulloso”.

En la terminal trabajan unas 1600 personas y se espera superar las 2000. De la dotación actual, 1100 viven en el campamento y las restantes llegan desde sus casas o alojamientos cercanos. Según Chaab, entre el 70% y el 80% del personal es rionegrino. Operarios consultados durante la recorrida dijeron que sus sueldos de bolsillo rondan los $3 millones.

Dentro de uno de los tanques en construcción, las dimensiones se vuelven más evidentes. Cristina trabaja en el montaje de los techos desde hace más de tres meses. Antes fue niñera y empleada de comercio; nunca había trabajado en una obra. Ahora identifica vigas y planchas por su numeración y aprende a unirlas con pernos y tornillos. “Mi trabajo en comercio siempre fue en negro, por eso quería un trabajo en blanco, para tener aporte y poder jubilarme algún día”, cuenta. Cuando la llevaron a hacer tareas de maestranza, regresó al montaje: “Me volví al techo”.

El clima condiciona esas tareas. Los responsables de la obra atribuyen parte de las dificultades a El Niño. Según explicaron, las lluvias obligaron a suspender actividades durante numerosos días y con vientos superiores a 37 kilómetros por hora no se puede trabajar en altura, como requieren las tareas sobre los techos. La construcción se organiza durante las horas de luz.

En la terminal trabajan unas 1600 personas; entre el 70% y el 80% del personal es rionegrino, según la empresa

La formación de trabajadores es otra de las consecuencias que destacan en la empresa. CB&I capacitó personal local para las técnicas de soldadura utilizadas en los tanques y algunos operarios empezaron como ayudantes y terminaron realizando tareas especializadas. Para Fernanda, la actividad también permite aplicar su formación universitaria: gestiona parámetros ambientales, residuos, permisos, análisis de laboratorio y capacitaciones.

Esas oportunidades locales conviven con una economía que avanza a dos velocidades. Según Econviews, desde noviembre de 2023 el agro, la energía y la intermediación financiera se distanciaron de la industria, la construcción y el comercio, aunque los sectores que impulsaban la recuperación también perdieron fuerza en los últimos meses. La consultora estima una nueva contracción en el tercer trimestre, después del descenso del 0,6% del segundo: dos bajas consecutivas que configurarían una recesión técnica.

Incluso entre las actividades de mayor crecimiento hay diferencias entre producción y empleo. La explotación de minas y canteras —que incluye la extracción de petróleo y gas— tenía 7220 puestos menos que antes del cambio de Gobierno, una caída del 7,6%, y la intermediación financiera acumulaba una baja del 6,2%. El agro, en cambio, mostraba una mejora del 3,8%. Son resultados nacionales que reúnen realidades distintas entre regiones, empresas y proyectos.

Neuquén y Río Negro eran las únicas provincias que en julio de 2026 superaban los niveles de empleo privado registrado de noviembre de 2023: sumaron 12.825 y 3898 puestos, respectivamente. En la comparación interanual también crecía San Juan.

Según Gallino, en un año y medio el proyecto pagó más de US$240 millones en salarios locales y destinó US$300 millones a productos y servicios de proveedores locales, desde transporte hasta alimentos y artículos de ferretería.

La presión sobre el alojamiento ya había sido advertida por Héctor Hinofuentes, presidente de la Cámara de Comercio de Sierra Grande. “No tenemos hoteles ni viviendas suficientes”, dijo en declaraciones recogidas por LU17 el 9 de julio. Hinofuentes explicó que parte de los trabajadores se instaló en Playas Doradas y que los nuevos campamentos podían descomprimir esa demanda. El acceso a los negocios también genera reclamos: en junio, comerciantes locales habían cuestionado las dificultades para incorporarse a la cadena de proveedores y competir con firmas de mayor escala, según publicó Diario Río Negro.

La magnitud del proyecto requirió un préstamo sindicado de US$2000 millones de bancos e inversores internacionales. El crédito para este tipo de iniciativa más grande en dos décadas. Gallino destacó que los beneficios y la previsibilidad del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) fueron importantes para concretar la inversión. También subrayó la ventaja de las aguas profundas del golfo San Matías, que permiten recibir barcos más grandes y reducir el costo del transporte por barril entre US$2 y US$4, según sus cálculos.

Los trabajos frente a Punta Colorada, donde se cargarán los buques que exportarán el petróleo de Vaca Muerta

Desde los tanques, el petróleo será bombeado hacia dos monoboyas, estructuras de amarre y carga conectadas con las instalaciones terrestres mediante cañerías submarinas. Allí podrán operar los buques VLCC. Según Chaab, cargar uno de esos barcos demandará unas 40 horas.

Las monoboyas fueron fabricadas en Emiratos Árabes Unidos y su salida se complicó por la guerra en Medio Oriente, explicó Gallino. El conflicto también dificultó el abastecimiento de otros equipos.

El objetivo es que la capacidad de transporte deje de limitar el crecimiento petrolero. Gallino sostuvo que la Argentina tiene la oportunidad de exportar US$30.000 millones de crudo en los próximos años, un potencial que dependerá del aumento de la producción y de los precios internacionales.

VMOS ya estudia nuevas ampliaciones y calcula que, si avanzan, las obras podrían continuar hasta cinco años más. A ese horizonte se agregan los proyectos de gas natural licuado de Southern Energy y de YPF, ENI y XRG. La expectativa es que los oficios aprendidos encuentren continuidad en esas inversiones. Fernanda, por ahora, ya puede desarrollar su profesión cerca de casa.

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