En un claro ejemplo de cómo la educación y el sector científico-tecnológico se potencian mutuamente, un grupo de 30 alumnos iglesianos realizó una visita técnica a los laboratorios y planta de limpieza de semillas. Así mismo participaron de una reunión con referentes de INASE y de nuestro Instituto.
La jornada no solo consolidó los conocimientos teóricos adquiridos en las aulas, sino que también puso de relieve el rol estratégico que cumple la institución como un puente directo hacia las necesidades reales del productor agropecuario.
Para los futuros técnicos, la experiencia representó una oportunidad invaluable de tomar contacto directo con tecnologías de punta y procesos regulados bajo estándares de calidad. La articulación entre los trayectos formativos y los organismos de asistencia técnica es fundamental: prepara a los estudiantes para el mercado laboral actual y despierta una mirada crítica sobre la innovación y la seguridad agroalimentaria.
Durante el recorrido, los alumnos pudieron dialogar con los especialistas del Instituto, intercambiar saberes y observar de primera mano la rigurosidad con la que se respalda el trabajo en el campo.
La visita estuvo centrada en las siguientes áreas operativas del instituto: análisis de semillas (los estudiantes conocieron la dinámica de los ensayos de poder germinativo, pureza físico-botánica y viabilidad. Este servicio es esencial para que el productor siembre con la certeza de un material genético sano y vigoroso); cultivo de Tejidos Vegetales (observaron las técnicas de micropropagación y obtención de plantas libres de virus. Esta tecnología permite multiplicar a gran escala materiales de alta calidad sanidad fitosanitaria indispensable para economías regionales); análisis de Gliadina (se explicó el proceso de detección de esta proteína, un ensayo clave orientado al control y cumplimiento en las exigencias de calidad e inocuidad alimentaria); marcadores moleculares e identificación de virus (observaron herramientas moleculares de avanzada empleadas para identificar de manera temprana y precisa la presencia de virus y patógenos en el material vegetal, evitando la propagación de enfermedades en los cultivos) y planta de limpieza de semillas (el recorrido finalizó en el sector de procesamiento pos cosecha de semillas, donde se detalló el funcionamiento de la maquinaria dedicada a la clasificación, separación de impurezas y calibrado de lotes, asegurando un producto final óptimo para la comercialización o la siembra).
Al abrir sus puertas, la institución consolida su misión social y técnica: transferir conocimiento, respaldar al productor para diagnosticar y mejorar la producción con base científica y acompañar la formación de los profesionales que mañana contribuirán al desarrollo del sector semillero.

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