Rosario Central aplastó 5-0 a Independiente Rivadavia y se prendió en la pelea por la tabla anual
La contundencia no admite grises, pero sí puntos de quiebre. Rosario Central fue una máquina arrolladora que redondeó una de sus actuaciones más lúcidas en el año para vapulear 5-0 a Independiente Rivadavia en Arroyito. Fue un triunfo vital que lo propulsó al segundo puesto de la Zona B y lo prendió de lleno en la lucha por la tabla anual. Sin embargo, detrás de una goleada histórica -no ganaba por este marcador desde febrero de 2018 ante Olimpo, y la Lepra sufrió su peor castigo desde su ascenso a Primera- convive un análisis que supera el simple desfile ofensivo: el quiebre de un partido que navegó entre los méritos propios de un Canalla voraz y el desmoronamiento absoluto de los mendocinos.
El trámite ya favorecía a Central desde los 11 minutos, cuando Ángel Di María cambió por gol un penal sancionado por Facundo Tello tras una imprudencia de Sheyko Studer, quien impactó sobre el gemelo de Ignacio Ovando al intentar despejar. Con la ventaja, el local fluyó: la desfachatez de Jaminton Campaz y los destellos de Fideo convirtieron al arquero Nicolás Bolcato en figura.
Pero el quiebre emocional y deportivo definitivo llegó a los 40 del primer tiempo. Alex Arce fue a disputar una pelota dividida con la pierna alta e impactó con los tapones en el rostro de Gastón Ávila; un planchazo que mutó de amarilla a roja directa tras la revisión del VAR y terminó de desdibujar por completo a la visita.
A partir de allí, Central no hizo más que crecer y florearse. Aprovechando al máximo los espacios y exhibiendo una eficacia letal frente a un rival que otorgó demasiadas ventajas por su banda derecha, resolvió el duelo con una ráfaga durante la primera media hora del complemento. Campaz metió un sombrerito en el área y fusiló de volea para el 2-0; Di María empujó el tercero tras una mala salida mendocina; Enzo Copetti se reencontró con la red al conectar un pase al medio para el cuarto, y Marco Ruben selló la paliza alcanzando su grito número 108 con la camiseta canalla.
Ese desfile ofensivo justificó con fútbol la superioridad numérica y ratificó el gran presente del equipo, lo cual el propio Di María se encargó de destacar tras el partido. «Seguimos encadenando victorias, que no es fácil en este fútbol, y sacamos un triunfo clave ante un rival difícil. Era para jugarlo con el cuchillo entre los dientes«, analizó la figura de la tarde, valorando el peso anímico de los tres puntos: «Ahora esto nos invita a ilusionarnos y a seguir creyendo en nosotros. Hacemos oídos sordos a lo que se habla».
Del otro lado, Independiente Rivadavia mostró escasa reacción -recién exigió a Jeremías Ledesma a 20 minutos del final- y volvió a evidenciar serias falencias defensivas. La Lepra tendrá la dura tarea de recuperar su mejor versión para dejar atrás un tramo turbulento en el que recibió 13 goles en sus últimos seis encuentros. Central, por su parte, maximizó sus virtudes y el error ajeno para transformar un duelo clave en una exhibición total.
Los puntajes de Rosario Central vs. Independiente Rivadavia
Rosario Central: Jeremías Ledesma (6); Emanuel Coronel (6), Ignacio Ovando (6), Gastón Ávila (6), Agustín Sández (7); Vicente Pizarro (6), Franco Ibarra (7), Federico Navarro (6); Ángel Di María (9), Enzo Copetti (7), Jaminton Campaz (8).
Independiente Rivadavia: Nicolás Bolcato (4); Luciano Gómez (3), Leonard Costa (4), Sheyko Studer (4), Juan Elordi (5); Luis Sequeira (5), Tomás Bottari (5), José Florentín (4), Gonzalo Rios (4); Matías Fernández (4), Alex Arce (3).
Goles: PT; 11m Ángel Di María (de penal); ST; 6m Campaz; 11m Di María; 19 Copetti; 29m Ruben.
Amonestados: Ríos, Di María, Costa y Florentín.
Cambios: ST; 1m Cantizano (6) por Navarro y Fabrizio Sartori (4) por Ríos; 14m Alex Vigo (4) por Gómez y Matías Reali (6) por Sequeria; 26m Franco Cervi (6) por Campaz, Marco Ruben (7) por Copetti, Pol Fernández (6) por Ibarra, Stefano Moreyra (6) por Bottari; 28 Ulises Giménez (6) por Di María, 35m Bucca por Fernández.

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