Racing cayó con Belgrano y llega herido al clásico de Avellaneda del próximo domingo ante Independiente
La última estocada, ese gol del Mudo Vázquez, no hace callar a nadie. Belgrano grita su segundo gol, aquel que debió festejar un buen rato antes de no haber sido por una inadmisible intervención del VAR, y las gargantas del Cilindro estallan de bronca. Del “que se vayan todos” hasta insultos para Diego Milito, que bajó del póster y al que todos le apuntan por la deplorable campaña del equipo. Racing vuelve a perder en casa y los playoffs parecen una quimera. Está a 7 puntos del octavo cuando quedan 12 en juego y con dos clásicos por delante: Independiente, el domingo en este mismo escenario, y River, una semana después en el Monumental.
La reacción de la gente fue tan lógica como el resultado. A fin de cuentas, Belgrano expuso la distancia futbolística que lo separa de Racing. Es un conjunto trabajado, que no fue campeón gracias a la casualidad, y que conoce a la perfección su libreto. No necesita tener tanto la pelota. Basta con el orden defensivo que imprime Ricardo Zielinski, la disciplina y el talento que ofrecen los volantes, especialmente Lucas Zelarayán, y un faro que ilumina arriba como Lucas Passerini. Y aunque es cierto que la Academia tuvo posibilidades de arañar el empate en el arranque del complemento y en el final, debió liquidarlo más pronto que tarde. Si no lo hizo fue producto de los notables reflejos de Facundo Cambeses.
El arquero fue la gran figura de la etapa inicial con tres tapadas, un bombazo de Adrián Sánchez, un disparo a quemarropa de Ramiro Hernandes y un misil de Zelarayán. Belgrano recuperaba por adentro, sacaba ventaja por afuera y cuando la pelota volvía al centro, encontraba facilidades ante los mediocampistas locales, lentos y discontinuos.
El 4-3-3 por el que optó Chirola Romero tiene problemas porque los volantes acumulan pases, pero no son punzantes. Intentó armar un buen circuito a partir de la salida de Leonel Pérez, la intermediación de Ulises Ortegoza y la distribución de Gastón Lodico. Y cuando Belgrano retrocedía, hasta buscó romper con sus atrevidos y jóvenes zagueros, Mateo Martínez y Gonzalo Escudero. El drama estaba en las bandas. Pasaban Ezequiel Cannavo y Nacho Rodríguez, pero gravitaban muy poco los extremos. Y Adrián Martínez quedaba preso de Alexis Maldonado y Lisandro López. Racing pateó una sola vez al arco, un tirito de Tomás Conechny que Manuel Vicentini detuvo sin inconvenientes.
Belgrano era superior, a pesar de que cortó mucho con infracciones que derivaron en cuatro tarjetas amarillas. Y halló el gol en una buena combinación que incluyó a Franco Vázquez, Emiliano Rigoni y una pared entre Zelarayán y Passerini que el “10” aprovechó con un zurdazo esquinado que pegó en la base del palo y vulneró la estirada de Cambeses.
Chirola tomó nota de las dificultades que Racing tuvo en la zona neurálgica. Por eso hizo un cambio de movida para el segundo tiempo, el ingreso de Matías Zaracho por Ortegoza. Y tuvo más dinámica con diez minutos en los que estuvo cerca de conseguir la igualdad. Primero, Escudero se vistió de lateral, metió un caño y un centro rasante que no llegaron a empujar Maravilla ni Pérez abajo del arco; después, llegó un lateral de Cannavo, Zaracho lo bajó, Maravilla lo limpió y Conechny lanzó una volea de pique al césped que se perdió por encima del travesaño; más tarde, Cannavo metió un centro desde la derecha que cabeceó Conechny y encontró una espectacular respuesta de Vicentini.
Entonces, llegaron los cambios de Romero. Ingresó Elías Torres por Díaz y reforzó el ataque con un doble “9”. Pero Belgrano ya había aguantado el vendaval y con el ingreso de Juan Velázquez profundizó por el costado izquierdo. Eso sí, un instante antes, Conechny volvió a fallar abajo del arco. Tantos horrores en la definición iban a tener un costo, claro.
Y los hinchas creyeron que todo estaba terminado cuando Velázquez, precisamente, recibió de Zelarayán y asistió a Rigoni, que definió a un rincón con Cambeses a contrapierna. Sin embargo, Fernando Espinoza llamó a Yael Falcón Pérez por un roce del “10” sobre Zaracho, una falta inexistente que el árbitro compró para dejar a Racing con vida.
Pero sin juego ni jerarquía es muy difícil. Entraron el pibe Tello, Matko Miljevic y Duvan Vergara, pero no marcaron la diferencia. Todos fueron desbordes y centros que acabaron en un montón de nada. Hubo una doble tapada de Cambeses y casi lo empata Maravilla, pero Vicentini ratificó el respaldo de Zielinski, que lo prefirió sobre el uruguayo Thiago Cardozo tras la fecha FIFA.
Hasta que Zelarayán volvió a frotar la lámpara y Vázquez no perdonó. Tampoco, los hinchas, calientes, que apuntaron bien arriba, justo antes del derby de Avellaneda, un partido que agrega mayor presión a la caldera celeste y blanca.
Racing vs Belgrano (Clausura 2026)

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