El negocio de abastecer agua a 14 millones de personas ya tiene precio. Esta mañana, a las 10, se abrieron las ofertas económicas por el 90% del paquete accionario de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), y la propuesta más alta fue la del consorcio que encabeza Rowing, la empresa de Walter Román, del que también forma parte Mauricio Filiberti, apodado el Rey del Cloro. Ofreció US$340,2 millones.
El otro participante, Roggio ROAS S.A.U., ofertó US$285 millones. La diferencia entre ambas propuestas es de US$55,2 millones, es decir, la del consorcio Rowing-Arcos-Transclor-PHX supera en un 19% a la del grupo cordobés. Como la licitación salió sin base ni precio mínimo y las dos ofertas ya habían superado la etapa técnica, el ganador se define exclusivamente por el monto. El consorcio de Román y Filiberti quedaría así en condiciones de quedarse con la compañía, una vez que se formalice la adjudicación.
Ambos grupos cotizaron en dólares y presentaron garantías de mantenimiento de oferta por US$25 millones cada uno. Rowing la constituyó en títulos públicos y Roggio, a través de seguros.
Las dos cifras quedaron por debajo de lo que esperaba recaudar el Ministerio de Economía, que calculaba unos US$450 millones. La mejor oferta está US$109,8 millones por debajo de esa estimación, un 24% menos.
Aun así, es la operación más grande del programa de privatizaciones en términos de ingresos genuinos para el Estado. La venta del 70% de Metrogas, que YPF acordó con Edenor en US$780 millones, involucra un monto mayor, pero ese dinero le corresponde a YPF, accionista mayoritaria de la distribuidora. En el caso de AySA, el vendedor es directamente el Estado nacional. El 10% restante del capital seguirá en manos de los trabajadores, a través del programa de propiedad participada, que lo gestiona el sindicato, a cargo de José Luis Lingeri.
Además del precio, el ganador deberá invertir US$1940 millones en el primer quinquenio y US$15.040 millones a lo largo de los 30 años de concesión, que vence en 2056 y admite una prórroga por 10 años más. Las metas para la primera década prevén que la cobertura de agua pase del 75,3% actual al 78,9%, y la de cloacas, del 63,9% al 65,3%.
Del cloro a la concesión
Filiberti es dueño de Transclor, el mayor fabricante de cloro de la Argentina y, desde 2009, el proveedor monopólico del policloruro de aluminio que AySA utiliza para potabilizar el agua. Es, además, socio de José Luis Manzano y Daniel Vila en el control de Edenor, la mayor distribuidora eléctrica del país. AySA es el mayor consumidor de electricidad del AMBA y, por lo tanto, el principal cliente de Edenor. Si se confirma la adjudicación, el mismo grupo empresario quedaría a ambos lados de esa relación comercial.
El consorcio se completa con Rowing, la firma de ingeniería y construcciones de Román, proveedora de servicios para distribuidoras eléctricas, de gas y para la propia AySA; la brasileña Arcos Saneamento e Participações, del Grupo Equipav, designada como operador técnico, que presta servicios de agua y cloacas a más de 39 millones de usuarios en Brasil, y PHX AQUA AR B.V., un vehículo de inversión de capitales extranjeros.
Roggio, en tanto, opera Aguas Cordobesas desde 1998 y es el jugador local con más trayectoria en el rubro. Su consorcio, según informó el grupo, cuenta con el aval técnico de la estatal israelí Mekorot y del grupo japonés Marubeni.
La empresa vuelve así a manos privadas 20 años después de que el gobierno de Néstor Kirchner rescindiera el contrato con el grupo francés Suez, que la operaba desde la privatización de 1993 bajo el nombre de Aguas Argentinas. Como en el resto del programa, el control queda en manos de un grupo local, con socios extranjeros en el rol de operador técnico o financiero.

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