PARIS.- El calor era agobiante para la elegancia requerida en la embajada argentina en esta ciudad. Cerca de las 19 llegaron los primeros invitados. Los más puntuales en subir las escaleras de mármol blanco hacia el salón principal fueron los gobernadores, que tenían 24 horas de ventaja. La mayoría —son 13 y una vicegobernadora— ya había tenido la suerte de cenar en un restaurante con terraza en la noche parisina. Luego fue el turno de una importante comitiva empresaria y, finalmente, -previa escala en La Palma del avión presidencial- desembarcó el Gobierno, que había aterrizado una hora antes de que arrancara formalmente, con un cocktail de bienvenida, la Argentina Week en París. El presidente Javier Milei finalmente no estuvo en el encuentro.
“¿Se pueden suspender las PASO?”, le preguntó LA NACION a un gobernador norteño. Dijo que sí, que había tiempo todavía para esa negociación y sugirió eliminar ficha limpia de la reforma política para despejar el camino. Si bien el jefe de Gabinete, Diego Santilli, vino con la comitiva oficial y en el Gobierno esperaban avances, no habría aquí una definición. Los mandatarios acompañan para dar una señal de que el rumbo libertario tiene consenso político, lo que, a su vez, serviría para balizar el camino de las inversiones por llegar.
Igualmente, algo de las PASO se había charlado en la cena del día previo, en la que no habían estado Ignacio Torres, que se había ido a un asado con su equipo, el salteño Gustavo Sáenz, ni el neuquino Rolando Figueroa, que había llegado desde otra ciudad francesa el mismo día del agasajo diplomático organizado por el embajador Ian Sielecki.
“No, no, no, todavía no se ha conversado sobre las PASO”, dijo el salteño Gustavo Sáenz, que pidió al Gobierno atender las agendas provinciales también, principalmente relacionadas con la infraestructura. Sáenz ya eliminó las PASO en Salta. “Siempre digo que el grave problema que tenemos los argentinos es la falta de credibilidad en la institucionalidad, y muchas veces la falta de seriedad en políticas públicas a futuro para aquellos que quieren invertir. Así que, poniéndonos de acuerdo en tres o cuatro puntos, venga el gobierno que venga, le vamos a dar eso que debe tener la Argentina, que es la confianza y la seriedad”, dijo.
A su alrededor, el salón principal, adornado por un piano, donde luego se tocarían los himnos de la Argentina y Francia, comenzaba a llenarse de empresarios, como Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), José Luis Manzano (Integra), Patricio Neuss (Grupo Neuss), Francisco De Narváez (Grupo De Narváez), Marcos Blugheroni (PAE), Nicolás Pino (SRA), Martín Rappalini (UIA), Martín Migoya y Guibert Englebienne (Globant), Emiliano Kargieman (Satellogic), el uruguayo Juan Sartori, Mauricio Filiberti (Edenor), Martin Varsavsky, Javier Timerman (Adcap) y Mariano Bosch, entre muchos otros, como Sebastián Braun o el country manager de Pluspetrol en la Argentina, Julián Escuder, que podría hacer un anuncio de inversión vinculada a un RIGI. A eso se sumarían la ampliación de un área de la francesa Total y quizás algún nuevo desarrollo en minería.
“Voy a resistir como una ciudad sitiada”, dijo Manzano a LA NACION cuando desistió de contestar una pregunta sobre las expectativas que genera la Argentina Week en París.
“Creo que se va a repetir el éxito de Nueva York por la calidad de los expositores, por la calidad de los CEO de empresas internacionales enormes, como Glencore, como Eni, como la de Abu Dhabi, y creo que hay una combinación muy buena de empresarios de todo el mundo, de grandes empresas y empresarios locales que estamos tomando iniciativas concretas de inversión”, dijo Mindlin. “Así que vamos a ver las charlas, pero con solo ver los nombres de empresas internacionales, genera mucha expectativa positiva”, cerró.
Comenzaron luego a entrar los funcionarios del Gobierno, entre ellos, Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Desregulación, Federico Stuzenegger; el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne; el de Coordinación de Energía y Minería; Daniel González; la secretaria de Energía, María Tettamanti; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques (que llegó con un juez); el secretario de Salud, Mario Lugones, y el viceministro de Economía, José Luis Daza. También estuvo el exdirector de ARCA, Juan Pazo, y el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili.
Uno de los últimos jefes de gobierno en llegar fue Jorge Macri, que no había integrado la comitiva en Nueva York. Apenas entró, se abrazó con el secretario de Hacienda, Carlos Guberman. “¿Están arreglando la coparticipación?“, preguntó LA NACION. ”No, estamos viendo cómo bajar impuestos», respondió Macri rápido de reflejos. El jefe de gobierno se entretuvo luego charlando con Santiago Oría.
Sielecki, hombre que fue clave no sólo en la organización de la semana argentina en París, sino también en el encuentro que Milei tendrá con Emmanuel Macron en medio de una tensa situación social en Francia por las protestas derivadas de recortes presupuestarios, dio la bienvenida. Con algunos problemas técnicos con el micrófono, recordó la historia de José de San Martín y Juan Bautista Alberdi con Francia, bromeó agradeciendo a los sponsors que, gracias a ellos y pese a la “intransigencia” de Caputo y Guberman, había comida en el cóctel, y anticipó que “habrá anuncios”.
Citó luego a Charles de Gaulle para hablar de la virtud de convertir los grandes proyectos que a veces generan grietas en fuerzas de transformación y cerró contando la historia del comodoro Issac, un héroe de la Guerra de Malvinas.
Le dio paso luego al ministro de Economía francés, Roland Lescure, que en un pulido inglés agradeció a Sielecki, a Caputo, dio la bienvenida a la delegación y afirmó que la semana argentina en París será una “buena puerta de entrada a Europa” a la hora de pensar en inversiones en energía, minería y servicios públicos. El ministro francés destacó que había pocas mujeres en el salón y luego se preguntó por la extensa comitiva oficial: “¿Quién se quedó gobernando en la Argentina?“. Antes había dicho que la final de Qatar 2022 había sido la mejor de la historia. “Ganó el mejor equipo”, aseguró y se ganó una ovación. Cerró su discurso con un “¡Viva la Argentina! ¡Viva Francia! ¡Viva Messi!“.
Unos minutos después de que terminaran los discursos de Santilli y luego de Quirno, Caputo y Sielecki fueron a una sala contigua a charlar a solas con el ministro francés. La conversación giró “en torno al fuerte aumento de las inversiones francesas en la Argentina y el respaldo que Francia ha brindado al país, especialmente durante las negociaciones con el FMI”, contaron fuentes al tanto.
Mientras tanto, el bandejeo ya sólo traía algunos postres y había dejado atrás, entre otras cosas, el couscous. “Sentimos que hay un interés real por nuestro país. Por supuesto, hubo dudas también respecto al futuro, pero creo que también la presencia de casi 14 gobernadores acá, acompañando la delegación nacional, es una buena señal”, dijo Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos. “¿Cuáles son las dudas?“, se repreguntó. ”La continuidad del norte o, dicho de otra manera, la posibilidad de volver para atrás. Eso es lo que todavía sigue preocupando“, respondió.
“La Argentina necesita integrarse al mundo, atraer inversiones y construir vínculos de largo plazo con los principales actores de la economía global”, dijo Martín Rappalini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA). “Estos encuentros son una oportunidad para representar a la industria argentina, generar relaciones con empresas, inversores y organismos internacionales, y mostrar las capacidades y oportunidades que ofrece nuestro país”, dijo.
“Esto habla claramente del interés de las provincias argentinas de venir a Francia y Europa a buscar inversores, y el interés que hay por parte de inversores del Viejo Continente”, dijo Nicolás Pino, presidente de SRA, que se dio el gusto de charlar unos minutos con el ministro francés. “Mucha expectativa y buena buena sensación”, agregó. A esa misma visión se sumaron, consultados, Varsavsky y Bosch.
“La Argentina está con un cambio muy grande, con varios sectores que van a ser de clase mundial, como la energía y la minería. Está bueno que se conozcan el proceso de transformación”, dijo Stuzenegger. “Tenemos las mejores expectativas”, afirmó Quirno sobre la semana argentina. “La Argentina está en una posición interesante porque tiene las cosas que necesita el mundo y está en una zona de paz”, señaló el canciller, que afirmó que el clima de inversión es muy bueno pese al aumento del riesgo país y algunos datos de la economía poco auspiciosos en las últimas semanas.
La fiesta, con muchos agotados tras el largo viaje y en la antesala del día clave más caliente de la Argentina Week, se fue apagando. Estuvo repleta de primeras figuras de la economía y la política. Tanto es así que, como suele suceder con los argentinos en el Mundial, muchos interesados en estar viajaron a París sin entrada y se quedaron afuera.

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