qué está mirando el mercado y por qué preocupa al Gobierno


El dato no es solamente una referencia de los mercados. A medida que aumenta el riesgo país, los inversores exigen mayores rendimientos para comprar deuda argentina. Eso encarece una eventual vuelta del Tesoro al mercado internacional y también repercute sobre las provincias y empresas que buscan financiarse en dólares. En el caso de proyectos de inversión de largo plazo, como los vinculados con Vaca Muerta, un mayor costo financiero puede modificar las condiciones para conseguir crédito.

¿Qué mide el riesgo país?

El índice compara el rendimiento que pagan los bonos de un país frente a los títulos del Tesoro de Estados Unidos, utilizados como referencia de menor riesgo. Se expresa en puntos básicos: 609 puntos equivalen a una diferencia de 6,09 puntos porcentuales respecto de la tasa de referencia estadounidense.

Por eso, cuando el indicador sube, no significa que el Estado argentino esté pagando automáticamente esa tasa por toda su deuda. Sí refleja que el mercado reclama una prima mayor para asumir riesgo argentino. La suba reciente estuvo vinculada con una caída de los bonos soberanos en dólares, especialmente los títulos de mayor plazo.

El primer factor: las tasas de Estados Unidos

Una de las claves está fuera de la Argentina. Durante las últimas semanas aumentaron los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, lo que elevó la denominada tasa libre de riesgo y redujo el atractivo relativo de los activos emergentes.

Según especialistas consultados por Ámbito, el rendimiento del Treasury estadounidense a cinco años pasó de 4,35% a 5,02% en un mes, mientras que el rendimiento del bono argentino GD35 avanzó de 10,07% a 11,75%. El movimiento muestra que la deuda argentina no solamente acompañó el aumento de las tasas internacionales, sino que incorporó además una mayor prima específica.

El mecanismo es directo: si un inversor puede obtener una tasa más elevada en un activo considerado de menor riesgo, los bonos argentinos necesitan ofrecer un rendimiento todavía mayor para seguir resultando atractivos.

Petróleo, volatilidad y un escenario externo menos favorable

A las tasas estadounidenses se sumó un escenario internacional más volátil. El aumento del precio del petróleo y las tensiones geopolíticas elevaron las expectativas de inflación en Estados Unidos y reforzaron las dudas sobre la trayectoria futura de las tasas.

A esto se agrega el calendario electoral de Brasil y Estados Unidos, dos economías relevantes para los mercados regionales. En este contexto, los activos argentinos enfrentan un escenario externo menos favorable para comprimir rendimientos y reducir el riesgo país.

El frente local: menos compras de reservas

Pero la explicación no está solamente en Wall Street. El mercado también comenzó a prestar mayor atención a la capacidad del Banco Central (BCRA) para acumular reservas.

Durante septiembre, las compras oficiales de divisas se desaceleraron respecto de los meses anteriores. Según datos citados por PxQ, el promedio diario de compras fue de unos u$s14 millones, frente a aproximadamente US$38 millones diarios en agosto y u$s137 millones entre abril y junio.

Para los inversores, la acumulación de reservas es relevante porque forma parte del respaldo financiero para afrontar los compromisos externos. Una menor velocidad de compras genera dudas sobre la disponibilidad futura de dólares, especialmente cuando el país se acerca a un año electoral.

El otro problema: cómo financiar 2027

El riesgo país también impacta directamente sobre el Programa Financiero 2027. Las necesidades de financiamiento estimadas rondan los u$s24.900 millones, con distintas fuentes previstas para cubrir vencimientos.

Entre ellas aparecen unos u$s4.900 millones asociados a compras de dólares del Tesoro al BCRA y alrededor de US$5.000 millones mediante emisiones de Bonares en el mercado local. El problema es que el deterioro de los bonos elevó el costo de esa segunda alternativa, mientras que una menor acumulación de reservas limita el margen de la primera.

La combinación deja planteado uno de los interrogantes centrales para el mercado: cómo conseguirá el Gobierno los dólares necesarios para afrontar sus compromisos de 2027 si el acceso al financiamiento externo continúa condicionado por un riesgo país elevado.

Qué mirar ahora

La evolución del riesgo país dependerá de varios factores que se cruzan entre sí: las tasas de Estados Unidos, el precio del petróleo, la acumulación de reservas del BCRA, el financiamiento del Tesoro y las señales políticas de cara a 2027.

El punto central para el mercado será determinar si el salto por encima de los 600 puntos representa principalmente un fenómeno de volatilidad internacional o si refleja una preocupación más persistente sobre la capacidad argentina para generar dólares y refinanciar sus compromisos. Por ahora, los bonos soberanos siguen bajo presión y el costo de financiamiento permanece muy por encima del nivel que el Gobierno necesita para recuperar plenamente el acceso al crédito internacional.

El impacto sobre las provincias y Vaca Muerta

El riesgo país tampoco queda limitado al Tesoro nacional. Las provincias y las empresas argentinas toman el costo de la deuda soberana como referencia cuando buscan financiamiento internacional.

El caso de Vaca Muerta es especialmente relevante porque requiere inversiones de largo plazo y acceso a crédito. Un riesgo país más elevado implica un mayor costo financiero para proyectos que necesitan grandes desembolsos iniciales y cuyos retornos se producen durante varios años.

La primera señal ya apareció en el mercado provincial: una eventual colocación de deuda de San Juan por US$600 millones quedó condicionada por el deterioro de los bonos argentinos y por las tasas que debería afrontar la provincia para conseguir financiamiento bajo legislación extranjera.

Cómo impacta en Vaca Muerta la suba de riesgo país.

Cómo impacta en Vaca Muerta la suba de riesgo país.

Elecciones, actividad económica y cautela de los inversores

El tercer frente es político y económico. Los inversores comenzaron a incorporar al precio de los activos el escenario electoral de 2027, mientras algunos indicadores recientes muestran señales de desaceleración de la actividad.

Según los análisis citados por Infobae, la combinación entre incertidumbre electoral, menor acumulación de reservas y dificultades para financiar los vencimientos futuros llevó a los operadores a adoptar una posición más defensiva.

La actividad económica también forma parte del diagnóstico. El Estimador Mensual de Actividad Económica registró una caída mensual desestacionalizada de 2,9% en julio, después de un retroceso del producto en el segundo trimestre. Ese comportamiento agregó dudas sobre la evolución de la economía durante la segunda mitad del año.



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