El punto central está en el frente fiscal. Para la Administración Nacional, el proyecto contempla un superávit primario de $15,36 billones y pagos de intereses por $15,11 billones. La diferencia es de apenas $0,25 billones, equivalente al 1,6%, según los cálculos de la consultora Zentrix.
El dólar, uno de los principales supuestos bajo la lupa
El Gobierno proyecta que el tipo de cambio termine 2027 en $1.847,6, lo que representaría un incremento del 15,5%, por debajo de la inflación del 18% estimada para el mismo período. Según el análisis de Zentrix, esa combinación implicaría una nueva apreciación real del peso, estimada en 1,2% para 2027, luego del 6,7% proyectado para 2026. En paralelo, el superávit comercial pasaría de u$s16.951 millones a u$s15.560 millones.
El antecedente de este año también aparece como una señal de cautela. El Presupuesto 2026 había sido elaborado bajo una proyección de inflación de 10,1% y crecimiento del 5%, mientras que las estimaciones incorporadas ahora en el proyecto para ese mismo año ubican esas variables en 29% y 3%, respectivamente.
La recaudación deberá revertir la caída de 2026
El otro supuesto relevante está en los ingresos. El Presupuesto prevé para 2027 recursos por $202,35 billones, frente a gastos de la Administración Nacional por $202,1 billones.
Para alcanzar ese escenario, la recaudación total debería crecer 5,6% en términos reales el próximo año. El IVA tendría que avanzar 5,9% y el impuesto a los créditos y débitos, 3,9%.
El desafío surge al comparar esas metas con el desempeño de 2026. Según los datos recopilados por Zentrix, entre enero y agosto la recaudación total acumuló una caída real del 3,8%, mientras que el IVA retrocedió 3% y el impuesto a los créditos y débitos, 9%.
La presión tributaria, en tanto, pasaría del 21,06% al 21,70% del PBI, sin la incorporación de nuevos impuestos. De acuerdo con el informe, el incremento estaría explicado, entre otros factores, por la actualización del impuesto a los combustibles, los anticipos de Ganancias y los ingresos vinculados al comercio exterior.
Qué pasa con el gasto y dónde están los principales cambios
El proyecto contempla gastos por $202,1 billones, equivalentes a casi u$s131.000 millones, y un incremento real del 3,4% frente al crédito vigente de 2026, utilizando como deflactor la inflación promedio anual de 21,1% prevista por Economía.
De las 29 funciones presupuestarias analizadas por Zentrix, 17 muestran aumentos reales y 12 retrocesos. Entre las mayores subas aparece Salud, con un avance del 15,4%, impulsado por la asistencia financiera al PAMI.
También aumenta Relaciones Interiores, donde se incluyen $520.093 millones destinados a la organización de las elecciones de 2027. Entre las principales bajas aparecen Energía y Combustibles, con una caída real del 16,8% por la reducción de subsidios, e Inteligencia, con un retroceso del 12,8%.
Uno de los mayores movimientos se encuentra en Obligaciones a cargo del Tesoro, cuyo presupuesto pasa de $5,6 billones a $14,8 billones, una expansión real del 116,9%. Esta jurisdicción financia, entre otros destinos, al PAMI, empresas ferroviarias y viales y ENARSA.
De acuerdo con el análisis, $7,68 billones aparecen bajo el concepto de «otras asistencias financieras». Allí se incluyen una reserva de $1,45 billones para salarios públicos y $5,31 billones de transferencias sociales cuyo destino se definirá durante la ejecución.
Provincias: más coparticipación y menos fondos para obras
La relación fiscal con las provincias también mostraría cambios. Si se cumplen las previsiones de recaudación, las transferencias por coparticipación crecerían 7% real, hasta $103,7 billones.
En sentido contrario, las transferencias que dependen del Presupuesto Nacional caerían 2,1% real y las destinadas específicamente a obras se reducirían 20,1%.
El informe sostiene que, por cada $100 que las provincias reciben automáticamente, obtendrían apenas $2,50 mediante transferencias presupuestarias. A esto se suma el traspaso de parte de la obra pública: de una cartera de 2.339 proyectos nacionales relevados, 1.683 fueron dados de baja o se encuentran en rescisión y otros 457 pasaron a provincias y municipios.
Para Zentrix, el principal interrogante del Presupuesto no pasa únicamente por las partidas aprobadas, sino por la posibilidad de que los supuestos macroeconómicos efectivamente se cumplan.
El artículo 1° del proyecto establece que la ejecución debe finalizar con un resultado equilibrado o superavitario. Bajo esa regla, sostiene la consultora, una recaudación inferior a la proyectada obligaría a realizar ajustes del gasto durante el ejercicio para preservar el resultado fiscal.
A ese escenario se agregan las necesidades financieras de 2027. Según el informe, el Tesoro prevé obtener unos u$s21.100 millones para afrontar compromisos financieros, mientras que el esquema también descansa en refinanciar deuda en pesos por el 110% de los vencimientos.
Así, el cumplimiento del Presupuesto dependerá de una combinación exigente: que la economía acelere su crecimiento del 3% estimado para 2026 al 4% en 2027, que la recaudación pase de una caída real a una expansión del 5,6% y que los movimientos del tipo de cambio no eleven significativamente el costo de la deuda.



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