La venta de nafta se hundió a su nivel más bajo desde 2023, mientras el impuesto al combustible subió 1.387%
Durante los primeros siete meses del 2026, el volumen de combustibles despachado cayó a su piso en dos años. Un reciente estudio muestra que la confirman que la venta de nafta retrocedió a 5.667,3 millones de litros, marcando un descenso del 5,26% frente a los 5.981,8 millones registrados en los mismos meses de 2023.
Según los datos del Instituto Argentina Grande (IAG), el repliegue del consumo se produce mientras el impuesto a los combustibles subió 1.387% desde el cambio de gestión, muy por encima del 329% de inflación acumulada en el mismo lapso, aún cuando el Gobierno oficializó una nueva prórroga del tributo hasta el 1° de octubre.
La dinámica interanual ratifica el sesgo contractivo con una caída del 1,84% respecto de los primeros siete meses de 2025. En el trazado de mediano plazo, el mercado de naftas consolida una pérdida neta de 314 millones de litros comparado con igual tramo de 2023.
En el desglose por tipo de combustible, la baja del consumo estuvo liderada por la nafta premium (-7,3% vs. 2023), mientras que la súper cayó 4,5%. Según datos de la Secretaría de Energía difundidos por Surtidores, julio anotó un descenso del 6,4% interanual con 1.368.722 m³ despachados, sumando seis meses seguidos de contracción y registrando el peor desempeño relativo de los últimos dos años.
Ese mismo estudio destacó que la venta de nafta súper retrocedió 7,8% interanual en julio y el gasoil G2 cayó 7,04%, mientras que la premium acumuló su tercer mes consecutivo en baja, con una contracción del 6,4%.
Ninguna provincia escapa a la caída
El repliegue de la demanda fue generalizado: el informe del IAG ratifica que las 24 provincias, incluida la de CABA, registraron caídas en la venta de nafta respecto de los niveles de 2023. Las jurisdicciones limítrofes sufrieron los peores impactos, encabezadas por Misiones (-32,48%) y Formosa (-26,26%), seguidas por Corrientes (-18,83%), La Rioja (-15,73%) y Entre Ríos (-15,31%).
Desde el IAG explicaron la fuerte brecha geográfica a partir del cambio en los precios relativos con los países limítrofes, factor que desincentivó las ventas en las zonas de frontera al volcar la demanda hacia el exterior. Buenos Aires (-0,65%) y Neuquén (-0,84%) registraron los menores descensos, este último atenuado por la actividad no convencional en Vaca Muerta.
Al analizar la evolución interanual 2026/2025 a partir de los registros de Surtidores, el mapa de caídas reconfigura sus focos: Tucumán (-22,41%), Jujuy (-16,42%) y Salta (-15,86%) anotaron los retrocesos más severos en julio. Sin embargo, el informe advierte que Refinor, petrolera con fuerte presencia en el mercado occidental, no envió sus registros correspondientes a julio, factor que podría sobreestimar la magnitud real del deterioro en esas provincias.
El peso de la carga impositiva
Pese al freno en las ventas, el impuesto a los combustibles elevó su peso en el surtidor del 8,9% en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026, reportó el IAG. En términos reales, la carga tributaria sobre la nafta registró un salto del 240%.
El dato concreto es que de los $2.045 que cuesta hoy un litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires, $411 corresponden a impuestos. En noviembre de 2023, a precios constantes de hoy, el litro cotizaba a $1.333, de los cuales apenas $120 correspondían al tributo a los combustibles.
El mecanismo que está detrás del motivo de la suba es que el tributo se cobra como monto fijo por litro, no como porcentaje sobre el precio, y el gobierno lo fue actualizando por encima de la inflación con el argumento de recomponer el atraso heredado de la gestión de Alberto Fernández. El IAG señaló que, producto de ese ajuste, “el impuesto a los combustibles es el impuesto cuya recaudación más creció en términos relativos desde el cambio de gestión: en 2025 recaudó 91% más que en 2023 en términos reales”.
Si bien para este 1° de septiembre estaba previsto un nuevo salto en las alícuotas del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, que alcanzan a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, el Ejecutivo congeló la medida. Vía Boletín Oficial, la actualización se postergó íntegramente hasta el 1° de octubre, marcando un giro respecto a diferimientos previos donde se implementaban subas graduales o parciales.




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