El acceso a una vivienda tendrá una nueva alternativa de financiamiento durante 2026. El Gobierno prepara un esquema para ampliar la cantidad de créditos hipotecarios UVA disponibles y sumar fondos de largo plazo para que los bancos puedan prestar en mejores condiciones.
La medida todavía está dando sus primeros pasos y dependerá de la participación de las entidades financieras. Una vez que reciban el dinero, cada banco tendrá un plazo determinado para transformarlo en nuevos préstamos para sus clientes.
Montos máximos, plazos y requisitos para acceder
Los créditos que se otorguen a través del programa tendrán un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por operación. No habrá un único plazo para todos, aunque las entidades deberán ofrecerlos por un mínimo de 15 años.
El financiamiento estará dirigido a personas que busquen comprar, construir, ampliar o refaccionar su primera vivienda. Esas son las condiciones generales fijadas por el programa, mientras que cada banco podrá establecer sus propios requisitos para evaluar a los solicitantes.
Esto significa que todavía no hay una lista única de ingresos mínimos, relación cuota-sueldo o documentación válida para todas las entidades. Esos puntos dependerán de las líneas que presenten los bancos una vez que accedan a los fondos.
Los préstamos tampoco comenzarán a ofrecerse todos en la misma fecha. Después de constituirse cada depósito, las entidades adjudicatarias tendrán 90 días corridos para destinar ese dinero a nuevos créditos hipotecarios, aunque podrán comenzar a colocarlos antes de que venza ese plazo.
Cómo funciona la licitación del FGS de ANSES y su Impacto en la oferta bancaria
El programa utilizará $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, pero el organismo no prestará ese dinero directamente a quienes quieran comprar una vivienda. Los recursos serán colocados como depósitos a plazo fijo en los bancos que participen de las licitaciones.
Cada convocatoria será por hasta $200.000 millones y ninguna entidad podrá quedarse con más del 20% del monto ofrecido. La primera licitación, que inicialmente estaba prevista para el 3 de septiembre, quedó sujeta a la firma del convenio necesario entre ANSES y el Banco Central y se espera para comienzos de la semana siguiente.
Los bancos tendrán dos alternativas para captar esos fondos. Una será a un año, con una tasa mínima de UVA más 2,5%, mientras que la segunda tendrá un plazo de cinco años y partirá de UVA más 4,5%. Luego deberán utilizar ese dinero para otorgar préstamos bajo las condiciones establecidas por el programa.
La intención es sumar una fuente de financiamiento de mayor plazo que la que habitualmente tienen las entidades. El Gobierno estima que, si se colocan los $2 billones previstos, el esquema podría alcanzar entre 17.000 y 18.000 operaciones hipotecarias.
Cuál será la tasa de interés máxima y cómo afectará a las cuotas
Los bancos que utilicen fondos provenientes de estas licitaciones no podrán cobrar una tasa superior a UVA más 7,5% anual. Ese porcentaje funciona como un techo, por lo que cada entidad tendrá margen para ofrecer condiciones más bajas.
Al tratarse de préstamos UVA, la cuota no queda fija en pesos. El saldo y los pagos se actualizan con el valor de esta unidad, que sigue la evolución de la inflación, mientras que a ese ajuste se suma la tasa establecida por el banco.
Para mostrar cómo podría quedar una operación, el Ministerio de Economía presentó el ejemplo de una propiedad valuada en u$s106.667, financiada en un 75%. Con un préstamo de $120.920.000, una tasa de UVA más 7% y un plazo de 25 años, la primera cuota sería de $865.098.
En ese caso, el grupo familiar necesitaría ingresos netos cercanos a $3.460.391 mensuales, tomando una relación cuota-ingreso del 25%. Se trata de una simulación oficial y no de una condición general para todos los créditos, ya que el monto final dependerá de la propiedad, el dinero solicitado, el plazo y las condiciones que ofrezca cada banco.



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