Pipo Gorosito tardó 24 años en volver a San Lorenzo y fue despedido apenas dos meses después
Esperó 24 años para volver a San Lorenzo y fue despedido esta tarde, apenas dos meses después de asumir el cargo. Ni siquiera fue necesaria la charla que se había previsto para un rato antes del entrenamiento en el Bajo Flores. Néstor Gorosito pasó directamente a saludar a los jugadores, que estaban citados a las 16, y dejó de ser el entrenador. La dirigencia ahora apunta a varios nombres. Suenan Leandro Romagnoli, Rubén Darío Insua, Gustavo Quinteros y Luis Zubeldía.
Luego de la cuarta derrota en ocho partidos, la Comisión Directiva llegó a la conclusión de que era necesario un cambio de aire. Pipo, que solo sumó 7 sobre 21 puntos disputados y quedó eliminado de la Copa Argentina contra Deportivo Riestra, no le encontró la vuelta al equipo. Ni hablar de la caída que sufrió con Huracán en el Nuevo Gasómetro, donde el equipo de Parque Patricios no ganaba el clásico desde 2001.
“No se me cruza por la cabeza irme”, había dicho Gorosito en la conferencia de prensa tras la victoria de Instituto en Alta Córdoba. Y agregó: “Tenemos que jugar mejor de lo que jugamos, pero el primer tiempo no fue malo y por ahí podríamos haber hecho un gol”.
Ahí mismo radica el problema, San Lorenzo tiene un nivel subterráneo y los dirigentes consideran que, muy a pesar de los problemas económicos y financieros que el club arrastra, hicieron un aceptable mercado de pases. Llegaron cinco jugadores, el último un pedido del propio Pipo, Facundo Farías, la Joya que no brilló en Estudiantes y fue cedido a préstamo sin cargo y con una opción de 3 millones de dólares por el 80% de la ficha.
“Sería extraordinario si puede jugar Farías porque le va a cambiar completamente la cara al equipo”, afirmó Gorosito, aunque no tendrá la chance de dirigir al delantero que impulsó en Colón de Santa Fe. Los dirigentes mandaron a decir que su futuro estaba atado, fundamentalmente, al cónclave de la tarde que nunca se llevó a cabo. Sin embargo, la decisión ya estaba tomada de antemano. El propio Gorosito se enteró por los medios.
Pipo nunca fue la primera opción de Marcelo Culotta, el presidente que asumió en los primeros días de julio, luego de ganar las elecciones anticipadas el 30 de mayo. La renuncia de Gustavo Alvarez, que había llegado con Sergio Costantino y tuvo desacuerdos con la nueva dirigencia por la gestión de los jugadores marginados, derivó en una charla con Iker Muniain. Estaba todo acordado con el español, que había jugado un campeonato con la camiseta azulgrana. Incluso, hasta se habían emitido los pasajes para el vasco y todo su cuerpo técnico. Sin embargo, un problema con la licencia frustró la operación y se quedó en Salamanca.
San Lorenzo informa que Néstor Gorosito no continuará como entrenador del equipo de Primera División. De común acuerdo, se resolvió finalizar su vínculo contractual con el club.
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— San Lorenzo (@SanLorenzo) September 1, 2026
Apareció Gorosito en el radar y Culotta terminó eligiendo por descarte. El presidente buscaba que haya un consenso para definir la salida del veterano entrenador. Lo charló anoche en la cancha con sus pares y en el regreso a Buenos Aires, que se produjo a las 5 de la mañana por un problema operativo, según contó el piloto del chárter que trasladó al plantel desde Córdoba.
En las últimas horas, sonaron varios apellidos para reemplazar a Pipo. Entre ellos, Quinteros, recientemente desvinculado de Independiente, quien jugó con la camiseta azulgrana entre 1994 y 1997. Luis Zubeldía, despedido de Fluminense el mes pasado, es otro perfil que seduce. No obstante, los nombres más terrenales tienen que ver con la historia del club: Romagnoli e Insua.
Pipi fue dos veces interino, en 2020 y 2024 tras las renuncias de Diego Monarriz y Diego Dabove, y fue confirmado en el cargo entre abril y octubre de 2024. Dirigió 25 partidos (7 victorias, 8 empates y 10 derrotas) y pegó el portazo tras un 1 a 1 con Godoy Cruz. El presidente era Marcelo Moretti.
Insua tuvo dos ciclos: en 2002-2003, cuando ganó la Sudamericana, y entre 2022 y 2024, cuando el equipo se clasificó a la Sudamericana primero y a la Libertadores después.
Había una cláusula de salida en el contrato de Gorosito que fue un alivio. San Lorenzo solo tendrá que pagarle tres meses de contrato al Gorosito por su despido. Por las dudas, el director deportivo Walter Perazzo ya estaba advertido que podía dirigir interinamente el equipo. Contra Talleres, el sábado a las 19 en el Nuevo Gasómetro, el ex goleador estaría en el banco.
Hoy, San Lorenzo está afuera de todo. Penúltimo en la Zona A, lejos de los playoffs, tampoco está logrando clasificarse a las copas internacionales de 2027 por su ubicación en el 21° puesto de la tabla anual. Con un pasivo de 97 millones de dólares, el panorama es desolador.

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