Coudet suspendió la conferencia de prensa tras la eliminación de River: volvió a perder la brújula y debe ser consecuente con sus palabras

Increíble pero real. Después de una dramática y cardíaca definición por penales, en la que se patearon 22 remates, River se quedó afuera de la Copa Sudamericana prematuramente. Santiago Beltrán no pudo ser el héroe a pesar de atajar tres remates. Falló el suyo después de que el estado del campo de juego, en mal estado, le jugara una mala pasada y tiró la pelota a la tribuna Centenario baja. Después, Weimar Asprilla convirtió el suyo y el Monumental fue pura desazón, mientras los jugadores colombianos festejaban de cara a sus hinchas, ubicados en una esquina en lo más alto de la Centenario.

Inmediatamente, se multiplicaron los silbidos hacia los jugadores pero hubo más resignación y tristeza en los hinchas que bronca, la cual ya venía acumulada. River volvió a fallar y más allá de que los que definen son los jugadores, Eduardo Coudet es el principal responsable de este duro presente futbolístico del Millonario. El Chacho quedó en la cuerda floja tras la eliminación y su continuidad está en duda.

Es que más allá del grosero error de Lucas Martínez Quarta, quien cometió un penal por una burda mano y le dio la posibilidad de empatar el encuentro a Independiente Santa Fe, Coudet falló otra vez.

El domingo pasado con Vélez había sido por demorar los cambios. Esta vez los hizo pero las modificaciones empeoraron al equipo que había jugado una buena primera hora de partido. Pero desde que el Chacho empezó a mover el banco las cosas empezaron a complicarse en Udaondo y Figueroa Alcorta.

Los primeros cambios fueron después de los 15 minutos del segundo tiempo cuando River ya ganaba 1 a 0. Salieron Sebastián Driussi, autor del gol del Millonario, y Tomás Galván. Ingresaron Rafael Santos Borré y Fausto Vera.

El primer cambio solo se puede entender por la condición física de Driussi, quien recién volvió a jugar el domingo tras casi 40 días de recuperación de un desgarro importante sufrido en el gemelo interno derecho y anoche lo hizo de titular después de tres meses.

El otro, empezó a desequilibrar la mitad de la cancha. Y eso que Vera entraba supuestamente para lograr mayor equilibrio pero su ingreso por Galván hizo que Andrada fuera a la derecha. Y River empezó a desordenarse al correrse las posiciones.

Esto quedó mucho más expuesto con los ingresos de Facundo González y Juan Cruz Meza. Salieron Montiel, quien caminaba raro, quizás por algún dolor, y Andrada.

La salida del lateral derecho obligó a correr casi toda la defensa. González, su reemplazante es zurdo y se paró como segundo marcador central; Otamendi pasó a ser primer zaguero y Martínez Quarta fue de marcador de punta derecho como había jugado en la ida en Bogotá. En tanto, Meza ocupó el sector derecho del mediocampo. Y al final, ya con el encuentro 1 a 1 hizo un manotazo de ahogado al meter a Joaquín Freitas por Aníbal Moreno.

River perdió la brújula en el último tramo del partido y el entrenador no supo cómo orientarlo. Es más: lo confundió. Y así todo condujo a los penales, en los que River tampoco pudo imponerse y se quedó eliminado. “Si las cosas no se dan, no le voy a hacer mal a River”, había dicho Coudet, que se fue sin hablar del Monumental tras la eliminación.

Deberá ser, entonces, consecuente con sus palabras. El traje de técnico de River le quedó grande.

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