Un cambio histórico se está gestando en las zonas más alejadas de Valle Fértil: la energía eléctrica está llegando por primera vez a 16 puestos rurales ubicados en las Sierras de Chávez y Elizondo.
La obra, ejecutada por el Gobierno de San Juan a través del Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, ya logró que la mitad de estas familias cuenten con sus conexiones activas, dejando atrás la dependencia exclusiva de paneles solares, velas y candiles.
Esta intervención no solo garantiza un servicio esencial, sino que mejora radicalmente las condiciones para vivir, estudiar y trabajar, promoviendo una mayor integración territorial y generando mejores oportunidades para quienes eligieron desarrollarse en las sierras sanjuaninas.
El impacto en la vida cotidiana y el arraigo
Hasta ahora, la realidad de estas familias estaba atada a las condiciones climáticas. Quienes contaban con paneles solares debían administrar cuidadosamente la capacidad de almacenamiento de las baterías en días nublados o lluviosos, lo que limitaba el uso de energía a la iluminación básica o la carga de celulares. Los vecinos más antiguos aún recuerdan haber crecido alumbrándose únicamente con candiles y lámparas.
Con la nueva red eléctrica, esa realidad comenzó a cambiar drásticamente. La disponibilidad de energía constante permitió a los puesteros incorporar electrodomésticos clave como heladeras y freezers para conservar alimentos, lavarropas para aliviar las tareas domésticas, y herramientas eléctricas fundamentales para mejorar los puestos y desarrollar trabajos productivos.
Además, este avance brinda mejores condiciones para que niños y jóvenes puedan estudiar al caer la tarde o utilizar dispositivos electrónicos, imaginando un futuro diferente con mayor calidad de vida. A nivel regional, la obra genera un entorno propicio para el arraigo rural, el impulso de actividades productivas y el potencial crecimiento del turismo.
Detalles técnicos de una obra desafiante
Los trabajos, que continúan avanzando para completar los 16 puestos previstos, están a cargo de la Dirección de Recursos Energéticos (DRE). La ejecución demanda un importante despliegue técnico debido a la topografía del terreno serrano, las grandes distancias entre los hogares y la necesidad de adaptar cada tramo a las condiciones del lugar.
Tendido central: Se construyen líneas de media y baja tensión a través de cinco ramales que parten de la línea troncal. Esta vía principal une la Villa San Agustín con las escuelas albergue Hernando de Magallanes y Marcos Gómez Narváez.
Extensión: La nueva red comprende más de 9 kilómetros de línea de media tensión.
Equipamiento: Incluye la instalación de transformadores y la construcción de puestos de medición para permitir la conexión segura de cada hogar a la red.
Más conectividad: el futuro de internet en las sierras
El impacto de esta obra de infraestructura trasciende la electricidad. Gracias al tendido eléctrico instalado, se abren las puertas para que la empresa estatal San Juan Innova pueda llevar el servicio de internet por fibra óptica a estas familias serranas utilizando los mismos postes.
De esta manera, la nueva conexión eléctrica actuará también como un puente para ampliar las posibilidades de comunicación, acceso a la información y nuevas herramientas educativas para toda la comunidad.

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