Feriantes y trabajadores de la economía popular se concentraron frente a la Municipalidad de la Ciudad de San Juan para reclamar la reapertura de la Plaza Laprida, espacio donde desarrollan desde hace años su actividad comercial. Desde la Asociación Amas de Casa del País señalaron que el cierre afecta directamente a decenas de familias que dependen de las ventas para afrontar sus gastos cotidianos.
Patricia de la Vega, integrante de la Asociación Amas de Casa del País, explicó que el reclamo está vinculado con la continuidad de la feria como fuente laboral. Según indicó, actualmente participan alrededor de 80 puestos de manera habitual, mientras que durante las ferias más grandes la cantidad puede aumentar hasta entre 130 y 180 personas.
“Nuestra fuente de trabajo es lo que reclamamos. Lo que nosotros pedimos es la Plaza Laprida, que es donde desarrollamos nuestra fuente laboral. Somos muchísimas familias que dependen de esto, del trabajo del día a día”, sostuvo.
Según relataron los feriantes, la plaza permaneció habilitada para la actividad hasta el viernes, pero el sábado se produjo el cierre y los trabajadores no pudieron ingresar nuevamente. Desde entonces, reclaman una respuesta de la Municipalidad.
El cierre y el pedido de reubicación
Laura Vera, representante de Amas de Casa, señaló que desde el municipio les comunicaron que la Plaza Laprida será utilizada para otros fines y que la alternativa planteada es trasladar la feria a Plaza Di Stéfano.
La dirigente cuestionó la propuesta debido a las condiciones del espacio y al impacto que podría tener sobre las ventas y la seguridad de los trabajadores.
“Nos preocupa la rentabilidad, la seguridad y en este caso la estructura que no estaría adecuada para la calidad de la feria que tenemos”, afirmó Vera.
Según explicó, desde el lunes mantuvieron varias reuniones con autoridades municipales, incluida la intendenta, aunque aseguró que hasta el momento no hubo acuerdo sobre la continuidad de la feria en la Plaza Laprida.
Vera sostuvo además que los feriantes llevan cinco días sin poder trabajar y que la pérdida de ingresos tiene consecuencias directas sobre las familias.
Feriantes advierten por el impacto económico
Entre quienes reclaman se encuentra Silvana Morales, puestera de 58 años y vecina de Rivadavia, quien aseguró que la Plaza Laprida es uno de los pocos espacios donde puede vender sin afrontar el costo de una feria privada.
Morales comercializa principalmente ropa de feria americana y artesanías. Explicó que los costos de participar en otros espacios pueden superar los $20.000, un monto que, según señaló, no puede afrontar debido al bajo volumen de mercadería que maneja.
“Es uno de los pocos lugares donde podemos ir gratis. Hay mucha gente que no tenemos nada”, manifestó.
La mujer contó que en algunas ocasiones debe pedir dinero para pagar el transporte y que incluso ha concurrido caminando hasta la plaza para poder participar de la feria.
Artesanos y personas con discapacidad
Alejandra Flores, artesana de 56 años, también participó del reclamo. Explicó que trabaja diariamente en la elaboración de sus productos y que la Plaza Laprida representa el principal punto de venta debido al flujo de personas.
Flores señaló además que es hipoacúsica y que encontró en la feria un espacio donde pudo desarrollar una actividad laboral luego de no encontrar otras alternativas.
“Nosotros queremos volver a la Plaza Laprida”, afirmó la artesana.
Según relató, forma parte de la feria de Amas de Casa desde hace aproximadamente ocho años y aseguró que en el espacio también participan adultos mayores y personas con discapacidad.
La feriante sostuvo que la actividad representa un ingreso complementario para su familia y cuestionó la falta de alternativas de inclusión laboral para personas con discapacidad.
El reclamo continuará
Desde la Asociación Amas de Casa anticiparon que continuarán visibilizando el reclamo hasta obtener una respuesta sobre el futuro de la feria.
Vera señaló que el objetivo es que se permita a los trabajadores continuar en la Plaza Laprida mientras se analiza una solución definitiva y cuestionó que la alternativa ofrecida hasta el momento sea un espacio que, según consideran, no reúne las condiciones necesarias.
El reclamo reúne a feriantes que comercializan artesanías, ropa usada, productos de economía popular y otros artículos. Para los trabajadores, la discusión excede el lugar físico de la feria y está vinculada directamente con la posibilidad de sostener sus ingresos diarios.

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