La Selección y el día después de la gloria: risas con Messi en el entrenamiento, viaje a Nueva York y el chip puesto en España
No pasaron ni 24 horas. Todavía dura en la memoria el golazo de Enzo Fernández y el cabezazo de Lautaro Martínez que se transformó en la victoria agónica frente a Inglaterra para meter a la Selección Argentina por segunda vez consecutiva en la final del Mundial. A tres días de la defensa de la corona contra España, el domingo a las 16 en Nueva Jersey, la Scaloneta se entrenó en Atlanta, entre sonrisas y el mejor ánimo.
En el Atlanta United Training Ground, bajo un sol abrasador del mediodía, hay apenas un sexto de aquellos más de 500 periodistas que vivenciaron la última práctica previa a la semifinal con Inglaterra y apenas dos son españoles.
Con tranquilidad y relajados, los jugadores que participaron de la victoria por 2 a 1 charlan debajo de una sombrilla mientras comen algunas frutas. Los aspersores se encienden para mojar el campo de juego del predio de entrenamiento del Atlanta United, el club donde dirige Gerardo «Tata» Martino y ataja el argentino Lucas Hoyos.
El resto, aquellos que solo disputaron unos pocos minutos y los que no jugaron, hacen un trabajo liviano de tenencia y finalización en grupos, durante los 15 minutos abiertos a la prensa. Desde un banco, Paredes y Messi los observan y se ríen ante un comentario de Enzo Fernández, parado al lado de ellos.
La buena noticia es que los 26 convocados están a disposición, un dato importante para una Selección que llegó golpeada y con varios futbolistas al límite desde lo físico, que también se desgastó en aquel primer mata-mata contra Cabo Verde, en Miami y con alargue.
Las evaluaciones para el entrenador llegarán el viernes, en el día -2, cuando suele hacer el entrenamiento más fuerte, aunque estará condicionado por el viaje de esta noche (a las 19 de Argentina) a Nueva York. Allí, los futbolistas cenarán y descansarán para encarar una nueva jornada de entrenamiento, ya en la sede de la final.
Es cierto que es la final de un Mundial y que Scaloni y Luis de la Fuente se conocen mucho. El español fue el entrenador del santafesino en el curso de técnico. Será, seguramente, una partida de ajedrez, como la que ya atravesó el miércoles contra el alemán Thomas Tuchel.

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