Antes de que la selección argentina construyera una remontada épica en Atlanta, Estados Unidos, en el Ministerio de Economía se jugó otro partido, quizás sin tantas emociones. El foco estuvo puesto en un consumo masivo que, en junio pasado, habría mostrado un brevísimo repunte mensual —“apenas perceptible por el VAR”, describieron—, pero que viene muy golpeado hace dos años y que, por ende, enciende las alarmas ante la proximidad de la paritaria de Comercio, la más grande del país.
En el encuentro en Hacienda estuvieron, además del ministro de Economía, Luis Caputo, los secretarios de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, y de Trabajo, Julio Cordero. Por las empresas, participaron representantes de La Anónima, Día, Cencosud, Carrefour, Changomás, Coto y ASU.
“Excelente reunión de trabajo”, calificaron en el Ministerio de Economía. Según enumeraron, se dialogó sobre el fomento del empleo registrado que “está impulsando” la nueva Ley de Modernización Laboral. En los supermercados, contaron a LA NACION, se cuestionó la informalidad que existe en el sector. En Economía, dijeron participantes de la reunión, prometieron dar soluciones mediante inteligencia artificial. Los supermercados dijeron que aplicarán —por lo menos de manera más generalizada— la reforma laboral cuando “se asiente la polvareda”. Con eso, quisieron decir cuando la Justicia deje definitivamente firme esa ley.
“También conversamos sobre las renegociaciones del convenio colectivo a partir de las reformas incluidas en la legislación laboral. Además, coincidimos en que en las góndolas se está reflejando la baja de la inflación y que esto tendrá un impacto positivo en las ventas del sector”, agregaron en Economía.
Sin embargo, entre los supermercados, la principal preocupación está puesta hoy en la negociación paritaria (que encabezan la Cámara de Comercio y otras entidades frente al sindicato) en un momento en el que el consumo masivo todavía no muestra un repunte claro. En ese sentido, buscaron transmitirle a Cordero y a Caputo su “preocupación” por ese debate en ciernes.
“Estamos como la Argentina en el minuto 70 del partido; no nos entra un gol. Y si nos entra, quedamos afuera”, contó uno de los presentes usando una metáfora tras el partido de la Selección con Egipto. “Es importante que haya racionalidad en lo que se negocia y en lo que el Gobierno homologa”, dijo.
“Como siempre ha sucedido, van a querer recomponer por diferencia inflacionaria”, dijo uno de los negociadores de la paritaria. La negociación debería haber terminado el mes pasado. Nadie quiso dar precisiones de qué se está pidiendo y qué se está dispuesto a dar desde las empresas.
Tanto en el Gobierno como en el sector indicaron que ven “un poco mejor” tanto el consumo masivo como la baja de la inflación. Entre los supermercados indicaron que sus valores se mueven por debajo del IPC. Sobre el consumo, estimaron que en junio se frenó un poco la caída en las grandes cadenas, pero que es probable que todavía el número siga dando negativo.
“Usando el VAR, quizás ves que por un milímetro junio le ganó a mayo; por una nariz”, bromeó un hombre del sector que estuvo en el Ministerio de Economía.

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