Carlos Melconian volvió a cuestionar el modelo económico de Javier Milei. En esta oportunidad, el economista apuntó contra la sangría de divisas que genera la dolarización del ahorro y el turismo. Sus advertencias llegaron durante el Congreso Nacional Pyme, donde más de 1.000 asistentes escucharon al economista enumerar los problemas que, según él, ponen en riesgo la sustentabilidad del esquema cambiario.
De Buenos Aires a Miami
En primer lugar, Melconian puso el foco en el aspecto comercial: «El saldo comercial fue de u$s2.700 millones y las personas nos llevamos u$s2.600 millones«. Y agregó fiel a su estilo que «es una margarita a los chanchos».
El destino de esos dólares fue lo que encendió la polémica: «Los dólares de Vaca Muerta terminan todos en la Comuna 16, que es Miami», aseveró el economista, agregando que también se evaporan en las playas de Punta Cana.
Para Melconian, liberar el acceso al dólar para las personas físicas mientras las empresas siguen con restricciones fue «un error grosero». Aunque reconoció que todo el subproducto del comercio exterior termina inevitablemente dolarizado, advirtió que «es muy difícil un país así».
«A esto se le pone énfasis el día que la demanda sea de tal magnitud que suba el precio, pero estructuralmente no cambió nada«, agregó el economista.
Dos velocidades distintas en la economía
El segundo punto que detalló Melconian es la falta de reactivación en la economía real. «Este programa no llegó a la calle», disparó. Según sus datos, el 20% de la economía va a buena velocidad gracias a sectores con buen rendimiento, tales cómo minería, el agro y Vaca Muerta. Pero afirmó que hay entre un 40% y un 50% que está «hundido».
Con una industria un 11% por debajo de los niveles del inicio de la gestión y un consumo masivo planchado en supermercados y electrodomésticos, Melconian planteó sus dudas ante la audiencia empresaria: «Al no llegar a la calle y tener a la mitad del país parado, se abre un signo de interrogación enorme sobre cómo sigue».
Inflación o actividad, con foco en 2027
El tercer problema que identificó Melconian es la disyuntiva entre inflación y actividad que el Gobierno deberá resolver de cara al año electoral. Si bien ponderó la baja de la inflación, advirtió que la núcleo permanece encallada en torno al 2% mensual. «Es muy difícil ir por un plan de colapso total sin congelar la economía aún más», sentenció.
Para el economista, «después del mundial deben tomar una decisión: si quieren continuar así o tirarse un lance», en clara referencia a la cercanía de las elecciones. «Si no hubiera elecciones, sigo así. Afortunadamente hay elecciones», afirmó Melconian, sugiriendo que el calendario electoral podría forzar cambios en el esquema económico.
«Los meses que vienen son la última oportunidad, antes que el ruido político y la campaña electoral se meta», advirtió.
«Devaluador serial»
Melconian aclaró que sus críticas al programa no lo convierten en un «devaluador serial» y que acuerda con el rumbo general de la economía en la era Milei. Sin embargo, insistió en que hay puntos del esquema actual que le generan preocupación estructural, advertencias que trascienden la coyuntura.
«No es el 94 de Menem, ni el 2006 de Kirchner, ni el 2010 de Cristina», comparó. «Es una economía muy gris». Para Melconian, el desafío será si esa economía termina siendo «gris claro o gris oscuro». Pero reconoció una ventaja política para el oficialismo: «El hecho de que no haya nadie enfrente, hoy le juega competitivamente a favor».


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