El RIMI aún no está operativo y la UIA pide que el 20% de los proveedores del RIGI sea argentino


Los industriales argentinos presentaron al Congreso una propuesta de modificación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que contempla que los proyectos que sean aprobados por el Gobierno tengan reservado un 20% de proveedores locales.

«La UIA propone incorporar mecanismos que favorezcan una mayor participación de proveedores de bienes nacionales«, señala un informe de la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina en relación a las gestiones que lleva adelante el presidente de la entidad, Martín Rappallini.

El comunicado dice que «en concreto, la entidad propone replicar el porcentaje mínimo de inversión obligatorio del 20% del RIGI con aplicación exclusiva para bienes con valor agregado local, de modo de priorizar a los proveedores de bienes transables, y sin diluirlo en aquellos que de todos modos serán contratados localmente».

El tema se abordó este martes en la sede de la central fabril en Avenida de Mayo. La entidad sugiere «la adopción de esquemas de integración progresiva que permitan ampliar la participación de la oferta local a medida que los proyectos avancen en sus etapas de inversión y operación».

«La entidad también propone que se establezcan reglas claras con el sector privado para que se verifique si existen proveedores locales que se encuentren disponibles y en condiciones de mercado en cuanto a precio y calidad», agrega el comunicado.

Captura de pantalla 2026-06-24 092831

Rappallini sostuvo que, “si la Argentina necesita regímenes de excepción para atraer inversiones, el desafío de fondo sigue siendo mejorar las condiciones bajo las que opera el conjunto de la industria”.

De ese modo, la central trata de poner en agenda nuevamente temas relacionados con la actividad del sector, golpeado por el cambio de condiciones macroeconómicas. Durante la primera mitad del año los empresarios tuvieron dos reuniones con el ministro de Economía, Luis Caputo, de las cuales no lograron un mayor compromiso, más allá de apurar rebajas de impuestos. Algunos industriales plantearon que, dados los problemas que genera al sector la política de apertura combinada con retraso cambiario, sería conveniente que Rappallini levante el perfil público.

Según indica el último informe sobre Producto Bruto Interno (PBI) del primer trimestre, la industria registró una caída del 1,7%, en un contexto en el que la economía en su conjunto creció 2,7%.

Como contó Ámbito, esta semana también se conoció que los industriales negocian con el Gobierno el retorno de financiamiento para el consumo bajo un esquema que sería igual al del denominado Cuota Simple, que reemplazó al Ahora 12. Se negocia una baja de encajes bancarios para que las entidades financieras puedan otorgar créditos con tarjeta.

Para los industriales, las previsiones de Caputo acerca de que se vienen «los mejores 18 meses» para la actividad, no serían tan creíbles, o al menos, suponen que la recuperación basada en la minería y el sector energético no tendría mayor impacto en el sector manufacturero, al menos que se aplique alguna política especial.

De acuerdo con datos propios, en la UIA se señala que la actividad de las fábricas está 10% abajo de 2022 y, en algunas ramas, está entre 25% y 30% por debajo. Frente a ello, consideran necesario que el Gobierno acelere la prometida reducción de presión fiscal.

Las inversiones del RIGI

De acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, desde su implementación, las inversiones presentadas al régimen ya superan los u$s133.000 millones. Del total relevado, más del 22% ya obtuvo aprobación oficial, mientras que una porción significativa continúa en diferentes etapas de evaluación administrativa.

La composición sectorial de las inversiones muestra un marcado enfoque en actividades asociadas a la minería y energética. En conjunto, estos dos sectores explican más del 99% del monto total presentado.

El RIMI no arranca

El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) es el equivalente del RIGI pero para las pymes. Es para proyectos de inversión de entre u$s150.000 a u$s9 millones, según el tamaño de la empresa. Los beneficios que tiene el régimen son la amortización acelerada de bienes que se apliquen a los proyectos y la devolución anticipada de los créditos del IVA.

El Gobierno reglamentó el RIMI el pasado 13 de abril con el decreto 242/26, luego de la aprobación de la ley. Pero a más de dos meses de cumplido ese trámite, el Sistema de Gestión de Inversiones (SGI) no está habilitado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Es por ello, que el beneficio todavía no se ha podido poner en marcha.



Los comentarios están cerrados.