Scaloni probó dos opciones: por qué lo más lógico es hacer cambios en la formación de la Selección y no repetir el equipo vs Austria

Entre las muchas enseñanzas que Lionel Scaloni dejó en estos casi ocho años de gestión al frente de la Selección Argentina es que nada debe darse por seguro cuando se habla de la formación de la Selección Argentina. Y este viernes, en el primer entrenamiento fuerte y con fútbol que programó en el Compass Minerals Center de Kansas City, siguió con su banco de pruebas para buscar la mejor opción de cara al encuentro contra Austria, el próximo lunes en Dallas, en el que puede sellar la clasificación a la próxima ronda e, incluso, el primer puesto del grupo J del Mundial 2026.

Hay un dato revelador para entender por qué Argentina puede cambiar después de haber tenido un rendimiento que, desde el grado de dificultad del rival y los datos, fue de los mejores de la primera fecha de la Copa del Mundo. Scaloni, en sus 97 partidos al frente de la Albiceleste, solo repitió el once de un encuentro al otro en tres ocasiones.

¿Cuándo fueron? De cuartos a semi de la Copa América 2019; en los dos amistosos para celebrar la tercera estrella en Qatar 2022; y de la semi a la final de la Copa América 2024.

La práctica de este viernes, en el mediodía de Kansas City y con muchísimo calor, no tuvo la presencia periodística del viernes, cuando casi 200 periodistas estuvieron en el Compass Minerals Center. Pero sí tuvo indicios, de esos que Scaloni y su cuerpo técnico siempre dejan para analizar.

Al «Gringo», durante la entrada en calor, se lo vio caminando solitario papel en mano analizando las variantes. Porque sí, siguiendo la lógica de su ciclo, siempre hay algún ajuste que hacer. Más aún si cuando modifica nombres, el rendimiento no se resiente.

En la segunda parte de la práctica, ya sin la prensa presente, «el cuerpo técnico dispuso labores tácticas en espacio reducido con la premisa de tener la pelota y priorizar la posesión. Para cerrar, el grupo fútbol formal 11 vs 11«, según informó la AFA.

Y ahí llegó el banco de pruebas. Austria es un rival totalmente diferente a Argelia para la Selección. Si contra los africanos lo que preocupaba era su velocidad y técnica individual, ante los europeos habrá que poner el foco en su buena construcción colectiva, la pelota parada por la pegada de algunos futbolistas y la fortaleza física.

Sobrecarga en la banda derecha sus ataques, donde mantiene la incógnita sobre la presencia de Stefan Posch, que sufrió una fractura en la mandíbula y deberá usar una máscara si quiere jugar. Por ese sector también se movería Konrad Laimer, la estrella del Bayern Múnich que es lateral, pero en su seleccionado se ubica más adelantado.

¿Qué hacer entonces? Seguramente «reforzar» ese sector izquierdo. El central derecho Lienhart es el iniciador de los ataques en el triángulo con Posch y Schlager, dentro de un dibujo 4-2-3-1, donde Arnautovic -ex compañero de Lautaro Martínez en el Inter de Italia- es la cuota goleadora.

Thiago Almada hizo un sacrificio enorme ante Argelia, persiguió por pedido de Scaloni hasta incluso por detrás de Facundo Medina, que repetiría la titularidad para darle más descanso a Nicolás Tagliafico, que el jueves volvió a entrenarse normalmente junto al resto del grupo. Teniendo en cuenta el rendimiento del triángulo del medio con Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández, más la presencia de Lionel Messi y Lautaro Martínez -al menos de entrada-, el jugador del Atlético de Madrid sería «reemplazable».

En la práctica matutina, alternó con Nicolás González, que fue el primer cambio frente a Argelia a los 10 minutos del segundo tiempo -mismo momento que Julián por Lautaro-. Ahí el rendimiento de la Albiceleste, que había modificado su postura bajando y aglomerando líneas en un bloque medio, mejoró. Giuliano Simeone también se movió por la izquierda en la gira previa y es un trotamundos de la banda.

¿Cuál es la otra variante? Que Scaloni apueste por agregar ese cuarto mediocampista en la base, con Exequiel Palacios -de muy buen trabajo en los amistosos- o Leandro Paredes -recuperado de una distensión muscular sufrida en Boca en la previa al viaje a Estados Unidos-.

En el lateral derecho estaría la otra modificación, ya que el que iniciaría esta vez sería Nahuel Molina, después que Montiel debió trabajar diferenciado en los últimas prácticas para equilibrar cargas. La zaga central volvería a componerse con Cuti Romero y Licha Martínez.

El cuerpo técnico analizará rendimientos y tomará decisiones, como antes de cada partido. El lunes, en Dallas y en un estadio cerrado, buscará la clasificación y ser primera de grupo -en caso de ganar y que no lo haga Jordania-, para pensar en el próximo paso.

Los comentarios están cerrados.