La empresas navieras reclaman una modernización “con reglas parejas” para la Marina Mercante Argentina
La Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA) manifestó su respaldo a una agenda de modernización del transporte marítimo y fluvial, aunque advirtió que cualquier reforma del sector debe garantizar “reglas razonables, previsibles y equivalentes” para todos los operadores que actúan en aguas argentinas.
La entidad, que representa a los principales armadores y operadores navieros del país, remarcó que “la legislación argentina vigente está fuertemente orientada a promover el desarrollo de una flota nacional, que asegure un abastecimiento estable y genere una respuesta estratégica sostenible frente a contextos internacionales adversos”.
Sin embargo, manifestó su preocupación ante el avance de “modificaciones a la normativa vigente que permitan que empresas extranjeras ejerzan actividades de transporte de cabotaje nacional, es decir, competir en el mismo mercado local desde estructuras radicadas en jurisdicciones que, en general, sostienen menores obligaciones fiscales, laborales, previsionales y regulatorias frente a empresas argentinas que deben cumplir una normativa local con una exigencia significativamente superior en términos competitivos”.
El año pasado, desde el Congreso se rechazó el DNU 340/2025, dictado por el Poder Ejecutivo, por el cual el Gobierno había introducido reformas al régimen de la marina mercante. Entre otras cuestiones, se facilitaba la posibilidad de que buques extranjeros obtuvieran el tratamiento de bandera argentina para prestar servicios de cabotaje.
Ahora, desde la cartera de Federico Sturzenegger se prepara una nueva iniciativa para desregular el sector.
En un comunicado, FENA señaló que comparte el objetivo de reducir costos logísticos, incrementar la participación de empresas nacionales en el transporte por agua, promover inversiones y mejorar la competitividad de las economías regionales. Sin embargo, alertó que una apertura indiscriminada del cabotaje podría generar “desigualdades competitivas” difíciles de revertir.
“La Marina Mercante Argentina no necesita privilegios; necesita reglas parejas para competir”, afirmó Gustavo D’Amico, presidente de FENA. “Estamos dispuestos a acompañar toda reforma que genere más carga por agua, menores costos logísticos y mayor inversión, siempre que las condiciones sean equivalentes para todos los operadores que actúan en aguas argentinas”, agregó.
“La competencia es positiva cuando promueve eficiencia e inversión bajo condiciones equivalentes y dentro de un mismo marco legal”, indicó la entidad. De lo contrario, advirtió, el resultado podría ser “la sustitución progresiva de la marina mercante nacional por flota extranjera”.
La organización también subrayó que el costo logístico argentino no depende únicamente del régimen naviero, sino de múltiples factores estructurales, como costos portuarios, estiba, practicaje, pilotaje, remolque, tasas, cargas sociales, impuestos y trámites administrativos.
Para abordar esos desafíos, FENA impulsa un “Plan Estructural para la Competitividad” basado en cuatro ejes: equiparación fiscal, alivio tributario, simplificación regulatoria y modernización del régimen laboral marítimo.

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