Brasil debuta en el Mundial: el gigante dormido abre su camino ante el sorprendente Marruecos con Vinicius y sin Neymar

Brasil, siempre Brasil. El Pentacampeón, el conjunto del jogo bonito, el equipo de la alegría que no tiene fin, debuta en el Mundial. Será este sábado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, desde las 19, contra el duro Marruecos, campeón de África por escritorio y señalado por los expertos como la posible gran sorpresa del torneo. Se trata, al cabo, de uno de los duelos más atrapantes de la fase de grupos, que se disputará en una ciudad que no vibra con el fútbol, sino que está pendiente de la posible consagración de los Knicks en la NBA tras 52 años. La franquicia neoyorquina visita esta noche a los San Antonio Spurs y una victoria le permitirá coronarse campeón y desatar la locura en las calles.

Pero acá se habla de la pelota número cinco y no de la naranja. El lugar común funciona: Brasil es un gigante dormido. Por eso siempre conviene temerle. Puede arribar de capa caída y con más dudas que certezas respecto al equipo y la idea. También con la pesada mochila de acumular 24 años sin festejos en una Copa del Mundo (ganó por última vez en Corea-Japón 2002). Pero los de camiseta amarilla saben mejor que nadie cómo se juega a este deporte, por lo que tienen bien ganada la admiración que generan en el mundo. La empatía no es solo brasileña, pero casi.

Dos cuestiones mantienen viva la ilusión de Brasil: sus individualidades en ofensiva y la sapiencia del entrenador Carlo Ancelotti. El italiano, experto en manejar vestuarios pesados y con egos por las nubes, llegó para poner calma y para colocar cada cosa en su lugar, sin regalarle nada a nadie. Lo que hizo con Neymar evidencia su pulso. Carletto nunca tuvo dudas de que lo iba a citar porque su sabiduría le indicaba que no podía estar de espaldas al clamor popular. Pero lo tuvo en penitencia hasta el final para que el futbolista se pusiera a punto desde lo físico. Ney dejó los relajos y en los últimos meses completó casi todos los minutos en Santos. Claro que ante los africanos no estará porque se recupera de una lesión. La esperanza es que pueda tener acción en el tercer choque de la fase de grupos contra Escocia.

Igual, a Brasil le sobran variantes de mitad de cancha en adelante. Por algo es el equipo con más atacantes en el Mundial. Y hasta se dio el lujo de dejar afuera a Rodrygo (lesión), Joao Pedro (Chelsea), Savinho (Manchester City) y Estevão (Chelsea), entre otros. Los referentes del Scratch serán Vinicius y Raphinha, líderes en Real Madrid y Barcelona, nada menos. El mediocampo estará respaldado por Casemiro y Bruno Guimarães, mientras que los otros lugares pueden ir rotando entre tantas alternativas. En principio, Igor Thiago, de notable temporada en el Brentford de Inglaterra, será la referencia de área.

“Tenemos buenas sensaciones con respecto a este Mundial, no solo a este primer partido. Hemos trabajado duro y estamos listos. Sabemos que en el fútbol moderno no hay equipos pequeños y Marruecos es uno de los mejores equipos de la actualidad, subcampeón o campeón de la Copa Africana; no voy a entrar en esa discusión. Es un equipo muy bien preparado. Habrá momentos en el partido en los que no tendremos la posesión del balón y necesitaremos estar compactos, porque todos los rivales, incluido Marruecos, tienen calidad y pueden crear problemas si no estamos preparados en todos los aspectos del juego”, explicó Ancelotti en conferencia de prensa.

Y siguió: “Para mí se trata de una experiencia nueva, es una responsabilidad enorme la de representar al gran país del fútbol. Son dos palabras: responsabilidad y honra. Es un momento único y muy bonito. Pero miedo no tengo. Si no tienes miedo, encontrarás un león y parecerá un gato. Lo importante es que el equipo dé lo mejor de sí y tenga confianza. Soy optimista”.

Otro de los que habló fue Vinicius, una de las grandes figuras del Mundial y la cara de Brasil hasta que se recupere Neymar. “Solo quiero aprovechar la oportunidad y demostrar a todos que podemos ser campeones. Espero cambiar la historia de mi país. No estoy hablando de goles o asistencias, estoy hablando de hacer que mi equipo tenga confianza y gane, que es lo más importante. No estoy aquí para ser el mejor jugador del torneo, estoy aquí para hacer que Brasil gane”, afirmó el extremo del Real Madrid.

Y Marruecos, a esta altura, llega como uno de los candidatos del segundo pelotón. Habrá que ver si los futbolistas africanos pueden convivir con esa presión. Los futboleros esperan demasiado de Los Leones del Atlas, que en las últimas horas sufrieron las importantes bajas del delantero del Betis de España Abde Ezzalzouli (sufrió un esguince en su rodilla derecha) y del defensor Nayef Aguerd (no se recuperó de su problema en la ingle).

“Todos sabemos la calidad que tienen los jugadores de Brasil, pero nosotros también tenemos un equipo de calidad. Nos llaman los brasileños de África, conocemos nuestros puntos fuertes, lanzó el capitán Achraf Hakimi. Y agregó: “Jamás voy a dudar de la capacidad de Marruecos”.

Se avecina uno de los duelos estelares del Mundial. Las autoridades locales esperan un aluvión de marroquíes. La mesa estará servida. Solo quedará disfrutar.

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