se adelantó el reloj político, y Peter Thiel, Manuel Adorni y Patricia Bullrich ensucian las decisiones de inversión
La economía se llevará puesta a la política en 2027, según la amenaza de días atrás del ministro de Economía, Luis Caputo. Dios dirá, por lo pronto en las mesas y bunkers financieros la política ya se coló de lleno en las conversaciones. Pareciera que el reloj adelantó por lo menos doce meses y se está en medio de las PASO, si es que las habrá, aunque para el consenso político seguirán “vivitas y coleando”.
Mientras tanto, el desconcierto político del oficialismo, generado por la encarnizada interna en derredor del triángulo de hierro, ya se trasladó al Congreso. Todo ello inyecta más incertidumbre en un mercado que, si bien no vive una fiesta completa, deambula con la tranquilidad de que el Banco Central (BCRA) sigue comprando dólares a lo “machote” y el dólar también vaga por los $1.400. Sin embargo, se escuchan más las palabras “Adorni”, “Patricia”, “Peter”, “ARSAT”, “Karina”, etc. que otros vocablos financieros y económicos.
En palabras de uno de los analistas más perspicaces y legendarios de la City, este es un gobierno que está hoy más fuerte económicamente que políticamente. Esta situación lo que hace es presionar al Presidente para que reordene el tablero, no solo el de comando.
Por eso fue una verdadera bocanada de aire fresco la presentación del economista “Bernie” Kosacoff sobre las chances de transformación de la economía argentina en una reunión cerrada. Según los asistentes, fue un verdadero tsunami de información, análisis y conclusiones de quien casi hizo gala del profundo y amplio conocimiento no solo del aparato industrial argentino sino de los sectores productivos en su conjunto y de las posibilidades de que el país no pierda una nueva oportunidad.
Claro que algunos conceptos, ideas y propuestas, seguramente, no tendrían eco en la hermética cabeza libertaria del Presidente. Explicó, por ejemplo, que Argentina perdió foco del escenario global en los ’80, cuando el mundo giraba del fordismo al toyotismo, y que hoy el desafío es mayor no solo por la inteligencia artificial. Y ello explica por qué el país quedó fuera de los planes de las multinacionales a la hora de nuevas instalaciones fabriles en las últimas décadas, y ahora son las cadenas globales las que definen las estrategias. En fin, un paper para leer con tiempo.
En otro encuentro financiero reservado, se dedicó casi 70% del tiempo a debatir la política y el resto a las oportunidades de inversión o reposicionamiento de las carteras. Allí, por ejemplo, se entendió la lógica de las jugadas de la senadora Patricia Bullrich: está cabeza a cabeza en las encuestas de imagen con Milei y por edad esta podría ser su última chance para aspirar a ser presidente, y en caso de perder no se va a cuarteles de invierno, sino que sigue varios años más en el ruedo político, en el Senado.
Para algunos ella se adelantó, ha sido muy pronto para pulsear. Habrá que ver quién tenía razón. Quizás ella sabe algo que el resto no. Lo que sí, lo de Bullrich es muy distinto a la “internita” entre Karina y Santiago, por eso le prestan atención los analistas del mercado.
Crece el debate entre inflación y actividad
En otro “call de inversiones” con sede fuera de la City el foco del debate fue la disyuntiva entre inflación y actividad, en términos de qué debería priorizar el Gobierno hasta ganar las elecciones del 2027, descontando el ancla fiscal. Lo que se consensuó fue que ya la desinflación no será condición necesaria, y ahora importa más los salarios y el empleo. Apuestan a que la incorporación del economista uruguayo Talvi es una señal en ese sentido.
Sin embargo, desde una gestora internacional, cliente del anfitrión, lo que manifestaron era que, en realidad, lo que el mercado quiere saber es si se va a mantener el rumbo económico, no les importa la reelección, pero entienden que el único que hoy garantiza eso es Milei porque la oposición puede comulgar con el ancla fiscal, pero puede ser más flexible en otros aspectos.
Ven así a las elecciones 2027 como clave para vislumbrar si el tipo de cambio es de equilibrio o no. De todos modos, consideraron que lo mejor es tener cobertura, y para eso lo más conveniente son los instrumentos indexados con TAMAR o dólar link vs tasa fija.
Al hablar de posiciones en el menú de la curva CER vs la tasa fija advirtieron que ahora la curva se movía al ritmo de la política monetaria y los bonos en dólares, bajo expectativas de inflación crecientes por parte del mercado. Están viendo que los inversores están yendo más largos y saltean la curva 2027 CER que luce más cara.
Desde el exterior, llamaron la atención sobre las próximas IPO de IA que prometen un mercado de 3 billones de dólares, lo que puede llegar a reconfigurar el mercado bursátil.
Uno de los temas que no se dejan de escuchar en estos intercambios entre mesadineristas y clientes es no soslayar que Trump puede o no seguir siendo el prestamista de última instancia para Milei, lo que arroja dudas dado el panorama electoral en EEUU que muestra perdedor al republicano. Si bien las elecciones de medio término en EEUU no son significativas, Trump no quiere sufrir demasiado y por eso presiona para terminar la guerra con Irán, en la cual está más para atrás que para adelante.
Reservas, FMI, ARSAT y Peter Thiel
Un “garganta profunda” libertario festejaba con ex colegas del BCRA sobre el avance en el armado del colchón financiero para 2027 en un contexto de estabilidad cambiaria y reducción del riesgo país. Lo interrogaron sobre si el Tesoro tiene alguna función de reacción al ancla cambiaria desde el programa financiero, luego que dejara de aspirar pesos y dejara deslizar el dólar. Silencio Stampa.
De lo que sí se ufanó fue de las compras de reservas del BCRA de la mano de la sobreoferta de dólares originada en la colocación de deuda privada y sub-soberana, que según sus cálculos ya tenían los dólares para el pago a los bonistas en julio.
Es que con el desembolso del FMI por más de mil palos verdes más las licitaciones de los AO27 y AO28 y los fondos acumulados del Tesoro, el pago de julio de Bonares y Globales está prácticamente cubierto. Por lo tanto, sostuvo, el Tesoro no necesita volver al BCRA, hasta dentro de un mes y así todas las compras de reservas quedan en el neto.
También hubo política: aconsejó prestar atención a los movimientos de Peter Thiel, no las compras de casas, campos etc. sino en los contratos que está firmando con el Gobierno, sobre todo, en el área de comunicaciones, defensa y tecnología.
El caso ARSAT era prioritario para Washington, más que las “corruptelas” de Adorni y ANDIS. Contó que llegó la visita del funcionario más importante del área de satélites de EEUU. Cualquier similitud, es pura casualidad.
También está el ORSNA en la mira, en la privatización de ARSAT.



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