Lionel Scaloni busca “vértigo” para la Selección: a qué jugadores se les abrió una puerta impensada por un lugar en el Mundial 2026
«El criterio de elección es el de siempre: el rendimiento de los jugadores. La intención es no tener que cambiar a los que van a estar en la lista final, por eso nos vamos a tomar unas horas más», explicó Lionel Scaloni en la entrevista que brindó en DSports respecto de los citados para el Mundial. Hasta ahí, nada fuera de lo común. Pero el entrenador nacido en Pujato soltó una palabra que puede terminar siendo clave para entender la nómina de futbolistas que presentará entre viernes y sábado: vértigo. «Vamos a tener jugadores que nos puedan aportar otra manera de jugar si lo necesitamos, con un poco más de vértigo, más verticalidad», lanzó el DT. No fue una frase caprichosa.
La idea de vértigo y verticalidad suele asociarse con los futbolistas más jóvenes. En Qatar 2022, la lectura del cuerpo técnico era que el juego se decidiría por los mediocampista y no se equivocaron. Esa frescura la aportaron Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, más Julián Alvarez, además de apariciones puntuales como las de Thiago Almada y Ángel Correa, los convocados de urgencia.
De cara a la próxima Copa del Mundo, Nico Paz y Giuliano Simeone aparecen como dos nombres capaces de sumar intensidad, despliegue y dinámica, además de fútbol. Pero podrían no ser los únicos. Entonces surge la pregunta: ¿hay lugar para una sorpresa de último momento?
La aparición de Valentín Barco no llamaría la atención porque Scaloni lo convocó para los últimos amistosos (Mauritania y Zambia) y además llenó de elogios al volante que jugará en Chelsea la próxima temporada. El nivel de Emiliano Buendía lo puso en duda al papá de la Scaloneta porque el presente del marplatense de 29 años merece premio mayor. El tema, ya se contó, es que habría que sacrificar a alguno de los establecidos, como por ejemplo Giovani Lo Celso.
Y en las últimas horas ganó fuerza el nombre de Matías Soulé. «Pasó el primer filtro y está metido en el grupo reducido de 6 o 7 jugadores que pelean por las 3 vacantes que no están definidas», le confiaron a Clarín. Y aclararon: «Le juega en contra que no pudo estar en la última convocatoria por lesión. Y también que es muy parecido a Nico Paz».
Soulé encarna exactamente esa idea de vértigo que mencionó Scaloni. Su zurda explosiva fue determinante en la primera parte de la temporada con Roma, aunque este semestre estuvo condicionado por una pubalgia. En total disputó 42 partidos -37 como titular-, marcó 7 goles y dio 8 asistencias.
«La primera mitad anduve bastante bien; después, la pubalgia me dejó un poco afuera en algunos partidos, pero terminé jugando, que era lo que quería. Sé que es difícil entrar en la lista, pero siempre hay una esperanza. Son muchos jugadores en Argentina y la competencia es muy grande. Si no se da, tocará seguir trabajando para poder lograrlo más adelante», explicó Soulé al arribar este miércoles al país. Y agregó: «Sería un sueño poder estar y, si no, alentaré como lo hice siempre. Tengo muchas ansias».
Otros que pueden inyectar verticalidad y dinámica son Gianluca Prestianni, Alejandro Garnacho y Franco Mastantuono, aunque están un escalón por debajo en la consideración del cuerpo técnico. Al mediocampista ofensivo de Benfica le juegan en contra las dos fechas de suspensión que debe cumplir, mientras que el extremo de Chelsea nunca pudo terminar de integrarse al grupo. A Mastan, en tanto, le costó hacer pie en Real Madrid y eso lo relegó, muy a pesar de su juventud.
La referencia de Scaloni a “otra manera de jugar” también responde a una tendencia cada vez más marcada en el fútbol actual. Son pocos los equipos y selecciones que sostienen un estilo basado en la posesión y la asociación como lo hace Argentina. La Scaloneta crece desde la tenencia, el buen pie y la circulación entre mediocampistas. Con esa identidad dominó durante 75 minutos la final contra Francia en Lusail y también aplastó a Brasil en el Monumental. Sin embargo, el fútbol moderno apuesta cada vez más por las transiciones rápidas, los extremos desequilibrantes y los ataques verticales. Bayern Múnich, París Saint Germain y Barcelona son algunos ejemplos de esa vertiente.
Por eso, esta nueva mirada de Scaloni podría abrirle la puerta a algún futbolista que hace apenas un mes parecía lejos del Mundial. La gran discusión interna del cuerpo técnico pasa por decidir si conviene sumar variantes similares a las ya existentes o apostar por perfiles diferentes que ofrezcan otra velocidad y otra forma de competir.
La respuesta llegará en las próximas horas.

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