Las bolsas europeas tocan máximos de dos meses por expectativas de paz entre Estados Unidos e Irán


Los mercados están impulsados por un renovado apetito por el riesgo, tras señales de avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El alivio geopolítico también arrastró a la baja los precios del petróleo y mejoró el ánimo de los inversores a nivel global.

El DAX de Alemania muestra un sesgo alcista y acompaña la recuperación europea con una suba. 
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Los mercados europeos comenzaron la semana con fuerte impulso alcista y alcanzaron sus niveles más altos en más de dos meses, impulsados por un renovado apetito por el riesgo tras señales de avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El alivio geopolítico también arrastró a la baja los precios del petróleo y mejoró el ánimo de los inversores a nivel global.

Según reveló Reuters, el principal índice regional, el STOXX 600 paneuropeo, avanzó cerca de 0,7% y se acercó nuevamente a máximos históricos, recuperando terreno perdido durante los meses de mayor tensión en Medio Oriente. El DAX de Alemania muestra un sesgo alcista y acompaña la recuperación europea con una suba de 1,41%. El CAC 40 de Francia también avanza impulsado por tecnología y consumo con un 1,82% arriba. En tanto, el FTSE 100 del Reino Unido opera en terreno positivo, aunque con movimientos algo más moderados: 0,17%.

Los mayores avances se observaron en bancos, aerolíneas y compañías ligadas al consumo, sectores especialmente sensibles a la evolución de los costos energéticos y a las expectativas de crecimiento económico.

Detrás del movimiento estuvo el optimismo generado por declaraciones provenientes de Washington sobre un posible entendimiento con Teherán para avanzar hacia una desescalada del conflicto y una eventual reapertura plena del estratégico estrecho de Ormuz, una vía por la que transita una parte significativa del petróleo y gas natural licuado del comercio mundial. Sin embargo, el acuerdo todavía no está cerrado y persisten diferencias sensibles vinculadas al programa nuclear iraní y a las condiciones de seguridad en la región.

La reacción fue inmediata en el mercado energético. El crudo Brent cayó más de 5% y volvió a ubicarse por debajo de los u$s100 por barril, alejándose de los máximos alcanzados durante los momentos más críticos del conflicto. La caída del petróleo funcionó como un factor de alivio para los mercados accionarios, ya que reduce presiones inflacionarias y disminuye el riesgo de políticas monetarias más restrictivas.

Las aerolíneas europeas fueron algunas de las principales beneficiadas. Empresas como Lufthansa y Air France-KLM registraron fuertes subas ante la perspectiva de menores costos de combustible, mientras que los bancos también mostraron avances relevantes impulsados por una mejora en las expectativas sobre la actividad económica.

La mejora en el clima financiero no se limitó a Europa. Las bolsas asiáticas también registraron ganancias y los mercados del Golfo reaccionaron positivamente al escenario de distensión, reflejando un regreso parcial del apetito por activos de riesgo.

No obstante, los analistas mantienen cautela. Invezz indicó que durante las últimas semanas los mercados alternaron fuertes subas y caídas al ritmo de las noticias provenientes de Medio Oriente, y varios especialistas advirtieron que aún no existen señales definitivas de una resolución estructural del conflicto.

Para América Latina y particularmente para Argentina, la evolución de este escenario adquiere relevancia por un motivo central: los movimientos del petróleo impactan de manera directa sobre precios energéticos, inflación y expectativas de inversión. Una estabilización del conflicto podría quitar presión sobre los valores internacionales del crudo, mientras que un nuevo episodio de tensión volvería a colocar a la energía en el centro de la volatilidad global.



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