Lo primero que se vendió en eBay fue un puntero láser roto. En 1995, Pierre Omidyar, fundador de la empresa, publicó el artículo para probar la idea de una subasta online. Se desató una guerra de ofertas y el puntero se vendió por la principesca suma de US$14,83. Desde ese humilde comienzo, eBay creció hasta convertirse en un enorme bazar digital. En 2005 valía casi US$80.000 millones, unas cuatro veces más que su rival Amazon. Pero ese brillo se fue apagando lentamente a medida que sus clientes migraban hacia competidores más grandes y mercados especializados. Sin embargo, en los últimos años eBay ha protagonizado un sorprendente regreso.
Basta observar sus resultados del primer trimestre. Las ventas crecieron un 17% interanual. El número de compradores, que venía cayendo, se estabilizó en torno a los US$135 millones por año. Los inversores están satisfechos: la acción de eBay subió alrededor de un 150% desde comienzos de 2024. La empresa ha recuperado tanto atractivo que GameStop, la cadena de videojuegos adorada por los pequeños inversores y que recientemente se expandió al negocio de coleccionables, ofreció comprarla por US$56.000 millones.
El regreso de eBay comenzó con un nuevo director ejecutivo. Hace seis años, Jamie Iannone, un exgerente de eBay que luego trabajó en Walmart, volvió para ponerse al mando. La compañía perdía cuota de mercado frente a rivales como Amazon y Walmart, que ofrecían incontables productos y utilizaban sus redes logísticas para entregarlos rápidamente, además de mercados especializados de segunda mano como The RealReal, plataforma de reventa de moda, y StockX, marketplace de zapatillas deportivas.
La solución de Iannone fue enfocarse en lo que él llama la “herencia de eBay”: productos usados, reacondicionados y fuera de temporada. Eso implicó priorizar un pequeño número de “categorías clave”, entre ellas coleccionables, moda y autopartes, que representan un tercio del valor total de mercancías vendidas en la plataforma. En esas áreas, la dirección trabajó para mejorar la confianza de los clientes. Aprendiendo de rivales como The RealReal, implementó sistemas para autenticar productos valiosos. Por ejemplo, un set de cartas Pokémon o un bolso Gucci pueden enviarse primero a expertos de eBay para verificar su autenticidad. Algunos productos reacondicionados ahora también incluyen garantías.
eBay reforzó sus categorías clave mediante adquisiciones. En 2024 compró Goldin, un mercado de coleccionables. Al año siguiente adquirió Caramel, una plataforma de venta de autos. Y en febrero compró Depop, un mercado de segunda mano, a Etsy.
La compañía también facilitó la compra y venta. Los vendedores elogian el servicio internacional de envíos de eBay, que les permite enviar paquetes destinados al extranjero a la plataforma, que se encarga del resto, incluidos formularios aduaneros y aranceles (normalmente pagados por el comprador). Herramientas de inteligencia artificial ayudan además a crear publicaciones. Las cartas coleccionables más valiosas ahora pueden almacenarse en una bóveda climatizada administrada por eBay en Delaware, lo que permite intercambiarlas sin que los compradores deban recibir físicamente el producto.
Para financiar todo esto, Iannone estuvo reduciendo costos en toda la empresa. En febrero, eBay anunció el despido de 800 empleados, equivalentes al 6% de su plantilla.
La recuperación también se benefició de factores fuera del control de la compañía. El auge del mercado de cartas coleccionables —impulsado en parte por los cheques de estímulo durante la pandemia— se mantuvo firme. La demanda de ropa de segunda mano también está creciendo con fuerza, especialmente entre la Generación Z. Además, la incertidumbre geopolítica disparó los precios del oro y la plata, favoreciendo las ventas de lingotes y monedas de colección.
Aun así, el resurgimiento de eBay es impresionante. Michael Morton, de la firma de investigación MoffettNathanson, señala que los marketplaces online son particularmente difíciles de recuperar: “Cuando empiezas a perder compradores, los vendedores buscan otros lugares para vender”.
Ryan Cohen, director ejecutivo de GameStop, ha tenido más dificultades para revertir la situación de su empresa. Los ingresos de la cadena cayeron un 14% interanual en su trimestre más reciente, mientras el comercio electrónico sigue erosionando su negocio. Cohen quizás espere que unir ambas compañías permita a GameStop expandir rápidamente su presencia online y, al mismo tiempo, proporcione a eBay una red física de tiendas capaz de atraer clientes y funcionar como centro de distribución. Pero una operación así sería difícil de concretar: la oferta propuesta equivale a casi cinco veces el valor de mercado actual de GameStop. Si Cohen quiere encontrar una ganga, tendrá que buscar en otro lado.

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