detectan 10 bienes para recuperar el terreno perdido


Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA exhibió que, en la última década, los bienes locales representaron el 0,3% del total de importaciones chinas, cuando a comienzos de siglo la cifra era el doble. Asimismo, el trabajo resaltó que casi la totalidad de las ventas al gigante asiático se concentran en commodities, aunque dentro de ellos hubo una cierta diversificación en los últimos años; mientras en 2007 los envíos dependían casi exclusivamente de la soja, recientemente ganaron peso carne, litio, sorgo, cebada, minerales y petróleo.

En ese marco, el IIEP analizó el potencial exportador en 10 productos que Argentina ya exporta a otros países del mundo y en los que China ya se abastece en una proporción relevante desde otros países de América Latina, destacándose un predominio de la agroindustria. Según el instituto, este criterio permite identificar bienes en los que existe, por un lado, capacidad exportadora argentina y, por otro, evidencia de que la región puede abastecer competitivamente la demanda china, lo que permitiría descartar que la falta de presencia argentina en esos mercados se deba a la distancia geográfica y otras dificultades comunes a la región.

Fuente: IIEP.

A pesar de la distancia geográfica, varios países latinoamericanos exportan montos (a China) significativamente superiores”, remarcaron. Tales son los casos de Chile y Perú, que tienen acuerdos de libre comercio con la potencia oriental desde hace dos décadas y venden u$s2.000 y u$s750 per cápita (en Argentina es algo más de u$s100), respectivamente, pero también de Brasil y Uruguay, que no tienen ningún acuerdo bilateral y venden 5,6 y 3,5 veces más que nuestro país.

Argentina corre con desventaja en la región para exportar a China: cuáles son las razones

Al respecto, Alejandra Conconi, directora ejecutiva de la Cámara Argentino China, señaló en diálogo con Ámbito que los exportadores argentinos no tienen una posición de ventaja a nivel regional para exportar a China, debido a una sumatoria de factores. Por un lado, destacó que Chile y Perú tienen la ventaja de la localización, a partir de su salida al Océano Pacífico, y de los tratados de libre comercio.

En cuanto a Brasil, resaltó su «enorme capacidad productiva», que llevó, por ejemplo, a que el país asiático establezca un cupo a la entrada de carne brasileña porque podía afectar su producción local. «Brasil es el gran socio chino de la región. Ha sabido utilizar dispositivos multilaterales como el BRICS y construir una relación estratégica, que tiene ver con la internacionalización del yuan. Han ganado competitividad tanto productiva como política«, profundizó.

Asimismo, aseveró que en Uruguay la relevancia de China como socio comercial clave es identificada por todo el abanico político, más allá de su ideología. «Su presidente, Yamandú Orsi, fue el único mandatario de la región que hizo una visita de alto nivel a China. Tuvo a comienzos de año una reunión bilateral con Xi Jinping y a partir de esa misión, que fue preparada con antelación, se volvió con 16 protocolos firmados que incluyeron menudencias de carnes, cálculos biliares (vinculados a la medicina), entre otras cuestiones», detalló.

Por otra parte, la directora ejecutiva subrayó que la mayor parte los países de la región no tienen déficit bilateral con China, fundamentalmente por el rol de las exportaciones mineras, destacándose el cobre en Chile y el mineral de hierro en Brasil.

10 oportunidades para recuperar el terreno perdido como proveedor regional de China

Para 4 de los 10 productos seleccionados, el IIEP sostuvo que el escalamiento de las exportaciones está en buena parte atado a la aprobación de protocolos sanitarios. Se trata de los casos del maíz (protocolo aprobado en 2023), el pollo trozado (restablecido en 2025 luego de una interrupción por gripe aviar), la nuez con cáscara (firmado en 2025) y las ciruelas secas (donde existen negociaciones vigentes).

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Fuente: IIEP.

Los casos del maíz y el pollo son particularmente relevantes, ya que China importa en torno a u$s2.500 millones de ambos productos, con Brasil como principal proveedor, a la vez que Argentina tiene a Vietnam como principal destino de ambos productos.

«El resto de los productos no requieren que el Gobierno negocie un protocolo sanitario, por lo que la ausencia de exportaciones hacia China puede ser un reflejo de falta de competitividad«, deslizó el informe. En concreto, esos otros seis bienes son: harina de pescado, azúcar, jugo de naranja, ferroaleaciones, aceite de soja y madera conífera. Nuevamente, en China aparece Brasil como el principal proveedor latinoamericano en la mayoría de estos rubros, mientras que, del lado de las exportaciones argentinas, EEUU figura como destino predominante.

Además, estimaron que el crecimiento puede extenderse a sectores en los cuales hoy el país no tiene capacidad exportadora, pero podría tenerla en el mediano plazo, como en cobre, donde se prevén inversiones para los próximos años.

Exportar más a China, un desafío que requiere de una articulación público-privada

«Cada producto enfrenta desafíos específicos. Por este motivo, la política pública puede desempeñar un papel relevante para acompañar a las empresas en la superación de esos obstáculos. La agenda no se limita a abrir mercados, sino que incluye sostener procesos de aprendizaje exportador, generar información sobre la demanda, facilitar la adecuación a requisitos regulatorios y mejorar condiciones sistémicas de competitividad», concluyó el IIEP.

Por su parte, Conconi puso el ejemplo del maní, donde Argentina posee un potencial exportador interesante por la calidad de su producto, pero tiene problemas para competir contra el sudeste asiático, debido a los aranceles. «La negociación de protocolos es importante, particularmente para las carnes. En otros productos (como lácteos, maní o alfalfa) la clave es la negociación de aranceles. Estamos haciendo todo un trabajo con ministros y secretarios de las provincias argentinas para fortalecer nuestra visión. Todos miran a China; no hay otro mercado que tenga ese potencial para comprarte«, afirmó.

Los datos reflejan que, si bien en el último año las exportaciones a China mostraron un crecimiento importante, en línea con la suba de las ventas externas totales, todavía el nivel de diversificación es bajo, a la vez que el país está rezagado en la comparación con varios países de la región. Frente a ese escenario, los expertos marcan que la inserción en el país asiático de nuevos productos es fundamental, no tanto por su impacto de corto plazo en materia de divisas, sino por su efecto estratégico de largo plazo.



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