Tras aprobar el RIMI, Rawson fija zonas para atraer inversiones


La Municipalidad de Rawson dio un paso clave en su estrategia de desarrollo productivo tras la aprobación del Régimen de Incentivo Municipal para las Inversiones (RIMI). Más allá de los beneficios fiscales y administrativos, el foco de la nueva herramienta está puesto en el ordenamiento territorial: definir con precisión dónde se podrán radicar los proyectos industriales y productivos, evitando conflictos urbanos y generando previsibilidad para los inversores.

La medida apunta a posicionar al departamento dentro del mapa productivo de San Juan, en sintonía con el crecimiento que proyecta la provincia, especialmente en torno a la cadena de valor minera. En ese contexto, el secretario de Gobierno, Sebastián Chirino, remarcó en el programa Te lo tengo que decir, de HUARPE TV, que el objetivo es claro: “Es la posibilidad de crear condiciones para atraer inversiones a nuestro departamento”.

Ordenar el territorio para evitar conflictos

Uno de los ejes centrales del RIMI es la delimitación de zonas específicas para el desarrollo productivo. Hasta ahora, Rawson no contaba con un esquema integral que ordenara la radicación industrial, lo que en muchos casos derivó en problemas de convivencia entre empresas y barrios residenciales.

“Muchas veces los emplazamientos industriales no se condicen con el crecimiento urbano y terminan atrapados por viviendas, con el caos que genera”, explicó Chirino.

Con esta nueva normativa, el municipio busca anticiparse a esos escenarios y establecer reglas claras que permitan un crecimiento planificado, evitando errores del pasado y garantizando condiciones sostenibles tanto para vecinos como para inversores.

Ruta 40 y el Este, los dos ejes del desarrollo

El nuevo esquema territorial se apoya en dos grandes zonas estratégicas. Por un lado, el corredor de Ruta 40, que ya presenta un perfil industrial consolidado y ahora se proyecta como eje de expansión. Su conectividad y cercanía a otras áreas productivas lo convierten en un punto clave para la instalación de empresas y el desarrollo logístico.

Por otro lado, el sector Este del departamento aparece como una nueva frontera productiva. Allí se ubican zonas como El Médano y El Medanito, identificadas con potencial para un uso mixto agrícola-industrial. Este modelo busca integrar actividades sin desplazar el perfil rural, generando un desarrollo equilibrado.

Previsibilidad para atraer capitales

La definición de estas áreas no solo ordena el territorio, sino que responde a una demanda concreta del sector privado: contar con certezas. A partir del RIMI, los inversores tendrán acompañamiento municipal para identificar terrenos disponibles y validar la viabilidad de sus proyectos dentro del esquema de planificación.

A esto se suma la facilitación administrativa, con asistencia técnica para reducir la burocracia, y un esquema de incentivos fiscales que contempla la exención total o parcial de tasas municipales por hasta 20 años, dependiendo de cada iniciativa.

“Lo que buscamos es darle facilidades para que estos proyectos puedan generar más empleo, que es lo que todos los rawsinos esperan”, sostuvo el funcionario.

Una apuesta al crecimiento ordenado

Desde el Ejecutivo rawsino destacan que el RIMI no es solo una herramienta para captar inversiones, sino una política de desarrollo a largo plazo. Entre los objetivos, se encuentra la posibilidad de impulsar parques industriales, polos logísticos y proyectos vinculados a energías renovables.

Con esta iniciativa, Rawson busca dejar atrás el crecimiento desordenado y avanzar hacia un modelo con reglas claras, donde el territorio, la producción y la inversión estén alineados. El desafío ahora será transformar esa planificación en proyectos concretos que impacten en la economía y el empleo local.

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