Jannik Sinner implacable: ganó el Masters 1000 de Miami y se convirtió en el primer hombre en conquistar el Sunshine Double sin ceder un set

Otra torneo, otra final y otra coronación para la historia de Jannik Sinner. Esta vez fue en el Masters 1000 de Miami y con una actuación inmejorable. El italiano, número dos del mundo, venció por 6-4 y 6-4 al checo Jiri Lehecka, en una final marcada por la lluvia, que retrasó el arranque del partido y forzó una suspensión de una hora y media en el arranque del segundo set. Sumó su segundo trofeo en esta temporada. Y se transformó en el octavo hombre en conquistar el Sunshine Double, como se conocen a las dos primeras citas de esta categoría de cada temporada, Indian Wells y este certamen, y el primero en hacerlo sin ceder sets.

Antes lo habían conseguido Jim Courier, Michael Chang, Pete Sampras, Marcelo Ríos, Andre Agassi, Novak Djokovic (4 veces) y Roger Federer, que había sido el último en 2017, al hacerlo por tercera vez.

Jannik perdió las finales de 2021 y 2023 antes de levantar por primera vez el trofeo en el Hard Rock Stadium en en 2024. Y ahora volvió a gritar campeón para sumarse a Novak Djokovic y Rafael Nadal como los únicos jugadores en ganar el menos tres Masters 1000 consecutivos.

La mejor racha del serbio fueron cuatro festejos, que consiguió en tres ocasiones. El español también firmó el poker una vez. Los dos tienen además récords de tres, como el que igualó ahora Sinner, que tras ganar París, el último Masters del año pasado, abrió la serie de 2026 con celebraciones en el desierto californiano y en Florida.

Aunque ese triplete del italiano tiene una particularidad: él es el primero en hacerlo sin ceder parciales. Lleva una racha de 34 al hilo ganados en esta categoría.

“Estoy muy, muy feliz”, afirmó. “Es significativo porque volver a casa, justo antes de la gira de polvo de ladrillo, no con uno sino con dos trofeos… significa mucho para mí. Lograr el Sunshine Double por primera vez es increíble. Es algo que jamás hubiera imaginado. Es algo muy difícil de conseguir. Y de alguna manera lo logramos. Estoy muy feliz”, agregó.

Su triunfo se sumó al de Aryna Sabalenka en el torneo femenino, que se definió el sábado. Y como la bielorrusa también había ganado Indian Wells, por cuarta vez en la historia Indian Wells y Miami tuvieron los mismos campeones en ambas ramas. Ya había ocurrido en 1994 (Pete Sampras y Steffi Graf), 2005 (Federer y Kim Clijsters) y 2016 (Djokovic y Victoria Azarenka.

En el duelo ante Lehecka, que comenzó con una hora y media de retraso por el mal tiempo, el número dos del mundo tardó poco en dar el primer golpe. En el tercer game, concretó un quiebre en su tercera oportunidad para ponerse 2-1 y cortar una impresionante racha de Lehecka en el torneo. Porque el checo se había convertido en el primer jugador en la historia del torneo en alcanzar la instancia decisiva sin ceder su saque ni una vez.

Haber perdido ese «invicto» no inmutó al 22° del ranking, que aún sin estar tan fino con su drive, fue a buscar la recuperación. Estuvo cerca en el juego siguiente, cuando Sinner arrancó con un par de errores no forzados y se vio 0-40 abajo. Pero el número dos del mundo levantó los tres break points con seguridad y mantuve la ventaja (3-1).

Ya sin las pocas dudas que había mostrado con el saque en los primeros games y con una aceleración y un timing impecables, el italiano fue más en el cierre de un parcial parejo.

El checo mantuvo la cabeza fría en los momentos complicados y siguió en la pelea, sin regalar nada. En un larguísimo noveno game (casi 11 minutos), levantó dos sets points al servicio antes de marcar el 4-5. Pero al final no logró remontar la diferencia que había sacado su rival. Así, el ganador de cuatro Grand Slam cerró el set.

Se habían jugado apenas tres puntos en el arranque del segundo parcial -Lehecka sacaba 15-30- cuando volvió a aparecer la lluvia y todo se frenó. Y otra vez hubo que esperar que el clima diera una mano para que regresara el tenis.

Una hora y media estuvo suspendido el juego. Y en la reanudación, Lehecka volvió a salir ileso de dos complicados games de servicio. Primero, levantó ese 15-30 con el que se había ido al vestuario y quedó 1-0. Y en el tercer juego, salvó tres break points del italiano para el 2-1.

A Sinner, en cambio, no le costaba mucho sostener su servicio. Sobre todo por estuvo intratable con el primero hasta el comienzo del sexto game del segundo parcial: no había perdido ningún punto (23 de 23) y recién cedió el primero para quedar 15-30. Con esa eficacia, el número dos no sufrió para mantener la igualdad 3-3.

Consciente de que necesitaba ganar el set, Lehecka se soltó más y empezó a conectar mejor su derecha y a conectar tiros más finos. Y Sinner encontró más resistencia del otro lado de la red y tuvo que esforzarse un poco más.

Sin embargo, cuando parecía que tenía razones para ilusionarse, Lehecka se equivocó. Y en el peor momento. Porque con un par de errores no forzados, le «regaló» un quiebre a Sinner, que quedó 5-4 y con la posibilidad de sacar para el partido y el título. Y el italiano no perdonó: con dos aces, un tiro ganador y una volea en la red impecable, cerró el encuentro, se adueñó del título e hizo historia.

Sinner sumó su séptimo título en un Masters 1000, llegó a las 17 victorias al hilo en la categoría y mantuvo viva una curiosa estadística que refleja el gran dominio que construyó en el circuito junto a Carlos Alcaraz. Con su coronación en Miami, ahora son 19 los torneos que se jugaron con él y el español en el cuadro y que terminaron ganando uno de los dos. El último en el que no se dio esa particularidad fue el Masters 1000 de Madrid 2024.

Aunque más allá de los números, él celebró: “Este tipo de resultado me alegra, pero aún más el nivel que seguimos produciendo”. Un nivel que llevará ahora a las canchas lentas de Europa, en las que buscará extender su enorme momento.

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