Mariano Navone y la necesidad de cambiar el chip tras un año difícil: “Es momento de apretar el acelerador”
De lo difícil de dar el salto pero, sobre todo, de mantenerse. De las exigencias, las presiones y la fortaleza que demanda el tenis en el máximo nivel. De la importancia de las raíces, la familia y los amigos como combustible. De todo eso habló Mariano Navone en el cierre de una temporada que le dejó varios aprendizajes a futuro.
“Este año fue diferente porque tenía una defensa de puntos muy grande. La élite tiene eso: lo que más cuesta es sostenerse. Arranqué 55 y terminé 70 y pico, pero creo que salimos airosos de esa parte”, analizó en una entrevista con Infobae.
La Nave fue el principal protagonista en la presentación de Las Finales, el nuevo producto que ofrece la Asociación Argentina de Tenis (AAT) con el objetivo de innovar la etapa decisiva del Interclubes. Desde el 8 al 14 de diciembre, el nuevejuliense será uno de los animadores del mayor certamen por equipos del país, que se disputará en las canchas rápidas del Círculo de la Fuerza Aérea de Vicente López.
Luego de alcanzar la final del ATP 500 de Río de Janeiro desde la qualy, la del ATP 250 de Bucarest y las semifinales en Marrakech, además de ascender del puesto 126 al 29 y convertirse en el primer tenista de la historia desde la creación del ranking ATP en ser preclasificado en su debut en un Grand Slam, Navone se consolidó como una de las grandes apariciones del año -la entidad madre del tenis finalmente eligió al checo Jakub Mensik— en su primera temporada completa en el circuito mayor.
En el 2025, sin embargo, la historia tuvo otro matiz. La Nave debió afrontar la presión de defender lo conseguido en la temporada anterior. “Estuve bastante presionado al principio: en los primeros cuatro meses defendía casi 1000 puntos. El año pasado me había ido bien, pero es más fácil cuando irrumpís y sumás que cuando tenés que ser banca”, evaluó.
“Por momentos lo hice bien y por momentos no salió. Ya nos pusimos a laburar como locos en la pretemporada para encontrar esos detalles y marcar la diferencia. Hay que cambiar el chip y enfocarse más en ganar que en defender”, profundizó.
En febrero, Navone realizó su debut con la Selección Argentina de Tenis YPF en un contexto particular: sobre cemento, en las gélidas temperaturas de Oslo, Noruega, y frente al número 5 del escalafón mundial: Casper Ruud. En el quinto y decisivo punto remontó un 0-3 en el set final para sellar la victoria y clasificar al equipo a la segunda ronda de los Qualifiers.
“Fue hermoso. Era un sueño. La adrenalina de la Davis es increíble, son las semanas más lindas. Fue una de las cosas más importantes del año”, evocó.
Sin embargo, en el avance de la temporada, algunos problemas físicos complicaron su desempeño. “Me lastimé los pies y tuve que hacerme un montón de estudios. Incluso me revisaron hasta temas de celiaquía. No era solo un problema de pies: estaba teniendo muchos problemas de piel, lesiones, cortes. Me recuperaba lento”, detalló.
Navone destacó la importancia de desconectar y compartir momentos con su familia y amigos en Nueve de Julio, provincia de Buenos Aires, su ciudad natal. “Fueron nueve días con muchos planes y aproveché para estar con ellos. Naturalmente no soy alguien tan pegado al celular, pero estos días lo solté un poco más. Cuando viajás tanto y no ves a la gente por mucho tiempo, querés estar en todo y saber de todos”, contó.
“Ahora vivo en Capital, pero Nueve de Julio es especial. Le tengo mucho cariño y la gente me lo devuelve. En el club de toda mi vida sigo siendo el mismo Mariano de siempre, más allá de que ahora estoy un poco más ‘famoso’. Es muy lindo volver y sentir ese afecto”, remarcó.
El próximo fin de semana, La Nave disputará la Ronda Base —la antesala de Las Finales— de Interclubes para el Tenis Club Argentino y será uno de los 12 jugadores top 100 incluidos en la lista de buena fe del evento. “En otros lugares del mundo para ver partidos así tenés que pagar una entrada carísima, y acá por un precio razonable ($10.000) podés ver a todos”, sostuvo el pupilo de Andrés Dellatorre.

Los comentarios están cerrados.