Dólar: cómo quedó la competitividad cambiaria para cada sector tras la volatilidad de los últimos mesesPor Matías Barbería
El comportamiento del dólar mayorista en julio y agosto alteró de forma significativa los indicadores de competitividad. En julio la divisa avanzó 14% y llevó el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (Itcrm) a 98 puntos, su mayor nivel desde abril del año anterior. Esa mejora se reflejó en un incremento de la competitividad cambiaria y en un alivio para la cuenta corriente de la balanza de pagos con el exterior.
El escenario, sin embargo, cambió posteriormente. En agosto, hasta el viernes 22, el mayorista retrocedió 2,65% y la competitividad medida por el Itcrm se redujo a 94 puntos, cerca de 5 puntos porcentuales en comparación con el pico de julio.
La competitividad agregada se reflejó también en la balanza externa. El superávit comercial de bienes fue de USD 2.788 millones en el primer semestre de 2025, aunque se ubicó 74% por debajo del nivel de 2024. Ala vez, el déficit por turismo y consumos en el exterior llegó a USD 5.366 millones en ese período, el valor más alto desde 2018. Como resultado, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) estimó que la cuenta corriente cerró la primera mitad del año con un saldo negativo de USD 2.647 millones.
Más allá de las cifras agregadas, un análisis de Quantum Finanzas, consultora dirigida por el economista Daniel Marx, mostró que el impacto de la volatilidad cambiaria no fue homogéneo.
El informe destacó: “El tipo de cambio real multilateral oficial (TCRM) se depreció 19% en lo que va de 2025, el bilateral con Brasil el 26% y el bilateral con Estados Unidos 10%. La mayor parte del movimiento se concentró en los meses de julio y agosto: “La mayor parte del movimiento en el multilateral se verificó en el período jul-2025/ago-2025, con una devaluación real del 9 por ciento”.
Este desglose permitió observar que la mejora de la competitividad global no se tradujo de igual manera para todos los actores de la economía.
El informe precisó que los exportadores de servicios profesionales que liquidan al contado con liquidación (CCL) enfrentaron un retroceso relativo. Según el documento, “la apreciación real lleva a una pérdida de competitividad del 7 por ciento”.
Este sector resultó uno de los más afectados por la simplificación cambiaria. La unificación de normas que eliminó múltiples tipos de cambio implicó que el dólar CCL, usado como referencia en este segmento, reflejara una apreciación frente a los costos internos.
En el caso de los exportadores de bienes sin retenciones que operan con el dólar blend, el análisis arrojó un saldo positivo. Quantum explicó que este grupo “enfrenta una depreciación real del tipo de cambio bilateral pesos por dólar del 4 por ciento”.
El sector sojero mostró una reacción distinta. Para los exportadores de soja, que liquidan con retenciones bajo el esquema del dólar blend, el informe indicó: “tiene una ganancia de competitividad cambiaria del 15% en el período.”
Este desempeño se convirtió en un factor clave dentro del comercio exterior argentino. La mejora de 15% en la competitividad cambiaria ofreció al agro una ventaja relativa frente a otros sectores, lo que reforzó su peso en la balanza de divisas.
El efecto para los importadores fue prácticamente neutro. Quantum destacó: “La eliminación del Impuesto PAIS -implica apreciación del tipo de cambio para el sector- prácticamente compensó la depreciación real del tipo de cambio oficial (variación real del 1% en la comparación)”.

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