El caso del horror en Berazategui: el crimen del bebé de 18 meses torturado y asesinado con una aguja oxidadaPor Walter Vazquez

León Ehydrian Aquino tenía apenas 18 meses cuando murió tras una serie de episodios de violencia en su casa familiar de Berazategui. Su caso estremeció a todos por la crudeza de las lesiones y los detalles que salieron a la luz. Esta semana comenzará el juicio oral, donde en el banquillo de los acusados estarán la madre del niño, Yésica del Carmen Aquino (36), y el hombre que era su pareja al momento del crimen, Roberto Carlos Fernández (33).

El homicidio ocurrió en septiembre de 2021, en una casa de la zona de Villa Mitre, partido de Berazategui. León ingresó al hospital El Cruce de Florencio Varela el domingo 19 de ese mes, con lesiones graves y signos evidentes de maltrato.

Su madre buscó convencer a su familia de que el niño se había ahogado con leche, pero los médicos detectaron múltiples golpes y heridas en el cuerpo del chico. Presentaba hematomas, mordeduras y pinchazos sospechosos en distintas partes del cuerpo. Así fue como desde el hospital dieron aviso a la Policía. Pese a los esfuerzos para salvarlo, el bebé falleció días después.

La investigación avanzó rápidamente bajo la instrucción de la fiscal Gabriela Mateos, quien ordenó la autopsia al cuerpo y la detención de Aquino tras confirmarse el fallecimiento. Horas más tarde, efectivos de la sub DDI local detenían a Fernández en el partido de Merlo. Ambos quedaron acusados del asesinato.

El informe forense entregó un primer panorama de la magnitud de la violencia a la que fue sometido el niño. La autopsia reveló golpes, pinchazos de aguja en diversas partes del cuerpo y mordeduras en el cuello. El mismo documento indica que se extrajo del cadáver una aguja oxidada, en la zona de la espalda, cuyo ingreso pudo haber causado la septicemia que llevó a León a la muerte. El menor tenía lesiones prácticamente desde su nacimiento.

Entre otras cosas, los partes médicos incorporados al expediente detallan: “Lesión equimótica en región frontal; múltiples lesiones equimóticas y hematomas en pliegues de ambos brazos; lesiones cutáneas por impronta que correspondería a agujas o elemento similar en brazos, manos, muñeca”.

Además, se detectó una mordedura en el cuello que por las impresiones dentales resultó compatible con la arcada de la madre. Estos documentos forman parte de la prueba que la fiscal María de los Ángeles Attarian Mena presentará en el juicio.

La historia de maltrato abarcaba mucho más que a León. Las sospechas y denuncias previas ya circulaban entre los vecinos y familiares. Fueron varias las ocasiones en las que las tías de la víctima y sus hermanitos intentaron alertar a las autoridades sobre la situación, según contaron ellas mismas luego del crimen.

Ayelén, una de las tías de León que vivía en otra vivienda en el mismo terreno, aseguró que desde que Aquino inició la relación con Fernández, los gritos en la casa de ellos eran permanentes y los chicos vivían atemorizados.

Y agregó que al niño también “le hacían caminos de pan en la cuna para que vinieran las hormigas y lo mordieran”.

La tía afirmó que tanto Aquino como Fernández amenazaban a los chicos y los asustaban para que no dijeran nada a los médicos, y que más de una vez los hijos mintieron por miedo cuando los revisaban.

Según Ayelén, la situación se hizo insostenible semanas antes del crimen. “Yo ya sabía que iba a pasar algo grave. León o la nena más grande podían morir”, dijo.

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