21:44El Gobierno rechazó la recusación contra el titular de la IGJ y aceleran la revisión de las cuentas de la AFA
El Ministerio de Justicia rechazó la recusación presentada por la AFA contra el titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), confirmando su continuidad en el expediente. Esta decisión frustró la estrategia de Claudio Tapia para demorar el proceso, reactivó el análisis de ocho balances consecutivos y devolvió el foco al control contable de la entidad.
El expediente avanzó durante varias semanas fuera del foco mediático que suele rodear a la Asociación del Fútbol Argentino. La resolución del Ministerio de Justicia, que rechazó la recusación contra el Inspector General de Justicia, expuso el conflicto y cerró una vía administrativa que la AFA había intentado utilizar para cuestionar el procedimiento y retrasar la revisión de sus estados contables. En el centro de esa maniobra se ubicó Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, quien avaló el planteo y quedó vinculado a una estrategia que no prosperó.
La AFA respondió a la decisión de la Inspección General de Justicia. “La Asociación del Fútbol Argentino no ha hecho otra cosa que ejercer derechos expresamente reconocidos por el ordenamiento jurídico. Plantear una recusación frente a un funcionario que adelantó opinión pública sobre un expediente en trámite no es una maniobra dilatoria: es una garantía básica del debido proceso”, afirmó el abogado Gregorio Dalbón.
El letrado acusó a Vítolo de haber emitido “juicios anticipados antes de resolver, lo que compromete seriamente la apariencia de imparcialidad que debe regir todo control administrativo”.
La recusación formó parte de la respuesta de la AFA a una intimación de la IGJ para que explicara observaciones sobre ocho balances consecutivos. La entidad argumentó que el titular del organismo de control, Daniel Vítolo, había perdido imparcialidad por declaraciones públicas relacionadas con el expediente. El objetivo inmediato era apartarlo del caso y, de modo indirecto, suspender el avance del control mientras se resolvía el incidente.
Esta maniobra se enmarcó en una serie de respuestas defensivas de la conducción de la AFA ante los requerimientos del organismo. Desde que la IGJ intensificó la revisión de los estados contables, la relación se tornó tensa. La gestión de Tapia sostuvo que la información presentada era consistente, que las observaciones no habían sido debidamente notificadas y que existía un trato desigual. La IGJ, en cambio, insistió en que los balances presentaban inconsistencias y que la AFA no respondió en los plazos administrativos establecidos.
El rechazo de la recusación alteró ese escenario. La resolución, firmada por el subsecretario de Asuntos Registrales, Carlos Medina, confirmó la continuidad de Vítolo al frente del expediente y devolvió el proceso a su cauce. Desde ese momento, la discusión se centró nuevamente en el contenido de los balances y en la conducta de la AFA ante los requerimientos estatales.
Para dimensionar el alcance de la decisión, es preciso repasar el recorrido del expediente. La IGJ había observado partidas relevantes en los estados contables correspondientes a varios ejercicios. Entre los puntos señalados figuraban rubros que requerían mayor desagregación, créditos sin composición explícita y demoras reiteradas en las respuestas. Ante este contexto, el organismo intimó a la AFA a brindar explicaciones.
La respuesta de la AFA, firmada por Tapia, incluyó aclaraciones contables y el planteo de recusación. En ese escrito, la dirigencia afirmó que las observaciones habían sido respondidas y que la información presentada “guarda estricta concordancia con los importes expuestos en los estados contables”. Además, objetó la actuación del titular de la IGJ y pidió su apartamiento por supuesta falta de imparcialidad.
El trámite siguió los pasos previstos por la normativa administrativa. Una vez presentada la recusación, Vítolo elaboró un informe en el que respondió punto por punto a las acusaciones. Ese documento, fechado el 27 de enero, resultó clave para la resolución posterior del Ministerio de Justicia.
En su informe, el titular de la IGJ negó expresamente cada una de las causales invocadas. Dejó constancia de que no tiene parentesco con autoridades de la AFA, que no mantiene vínculos económicos ni profesionales con la entidad y que no ha recibido beneficios ni mantiene pleitos con ella. También rechazó haber emitido opiniones jurídicas anticipadas sobre el fondo del caso.
Uno de los pasajes más relevantes del informe abordó las declaraciones públicas objetadas por la AFA. Vítolo sostuvo: “El suscripto no ha emitido opinión o dictamen acerca del pleito, ni ha dado recomendaciones acerca del presente caso administrativo, antes o después de comenzado”. Explicó que sus intervenciones públicas se limitaron a describir hechos objetivos, como la existencia de balances observados y la falta de respuesta dentro de los plazos.

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